14 de noviembre 2000 - 00:00

Intenta De la Rúa hoy acuerdo con PJ

Peronismo y gobierno confían que hoy una última negociación entre la oposición peronista y el propio Fernando de la Rúa permita destrabar la concreción de un plan de emergencia a largo plazo que le permita a éste último sortear la aguda crisis financiera del país. Ese acuerdo surgió anoche tras la cena que mantuvieron en la Casa de la Provincia de La Rioja José Luis Machinea y el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, todos los mandatarios peronistas (con la sola excepción del santiagüeño Carlos Juárez) y un grupo de legisladores que terminó en clima de acuerdo. Si eso se logra el gobierno conseguiría congelar al gasto nacional y provincial hasta el año 2005 a cambio de ceder en parte en la eliminación del futuro presupuesto de algunas partidas para subsidiar productos regionales (gas, tabaco, combustibles). Eso le daría la posibilidad de acceder al financiamiento de los organismos internacionales y bancos privados hasta una suma de $ 20.000 millones. Para que eso ocurra el gobierno debe mostrar que puede lograr en el Congreso las reformas - algunas de gran audacia como la abolición del sistema de jubilaciones de reparto pero además que puede controlar el gasto público nacional y provincial hasta el 2005.
La oposición reclama a cambio la cesión por parte de Olivos del manejo de los fondos sociales que, entienden las dos partes, pueden tener incidencia en el futuro electoral de oficialismo y oposición, mantener partidas de subsidio en el presupuesto sin aumentar el gasto global. Es decir reacomodando partidas.

Tras un áspero cruce de reproches de irresponsabilidad mutua, gobierno y mandatarios peronistas extendieron más allá de la medianoche, en la Casa de la Provincia de La Rioja, en la avenida Callao de la Capital Federal, una tenida de empanadas y sándwiches de miga de la cual saldría la necesidad hoy de esa intervención presidencial. Puede ocurrir a mediodía de hoy cuando Carlos Ruckauf esté de nuevo en la Casa de Gobierno con el pretexto de discutir medidas para los municipios inundados de la provincia de Buenos Aires.

Según acordaron anoche en la Casa de La Rioja el gobierno y la oposición, en la mañana de hoy un grupo de ministros de Economía provinciales analizará en detalle con técnicos de Machinea el proyecto de presupuesto 2001. Ese primer resultado alentaba las palabras de Carlos Reutemann cuando salió de la reunión en los primeros minutos de la madrugada de hoy. «Ha cambiado la opinión de rechazo del gobierno sobre la posición del peronismo y eso es bueno.» Carlos Ruckauf agregó: «Hay voluntad de seguir conversando los temas sociales que nos interesan a todos», y postergó cualquier acuerdo a las conversaciones a niveles ministeriales de hoy.

Al finalizar la reunión, cerca de la 1, el clima de exasperación de toda la jornada parecía disipado y se festejaba en la Casa de La Rioja con carcajadas la posibilidad de un acuerdo sobre esta base: el peronismo aceptaría la vigencia del congelamiento del gasto hasta el 2005 a cambio una negociación sobre montos de los subsidios al gas, el combustible en la Patagonia y a la industria del tabaco cuyo corte surgirá de las conversaciones de hoy.

Ese resultado surgió de los elementos que aparecieron anoche sobre la mesa:

 E
l PJ percibió que la presencia de Colombo y Machinea, más allá de las declaraciones previas, implicaba un mensaje pacificador del gobierno. Eso se completó con la paciencia con la cual los dos funcionarios del oficialismo escucharon durante más de una hora el rosario de quejas de los gobernadores sobre el uso por parte del gobierno de los planes de ayuda a desempleados y a la asistencia a los más pobres.

 Ruckauf
y otros gobernadores mortificaron al oficialismo leyéndole los cables de agencias de noticias con las declaraciones de los diputados del Frepaso que pedían un fondo especial de más de $ 1.200 millones. «Están a la izquierda de lo que pedimos nosotros», ironizó el senador Gioja. «Debería la Alianza aclararnos dónde está parada hacia adentro porque eso lo firman diputados como Vitar o Villalba, muy cercanos al jefe del Frepaso», completó Ruckauf. Colombo no pudo reprimir una sonrisa descalificatoria y soltó una confesión: «De eso mejor ni hablar porque nos hace un daño ante los mercados mucho más grande que la posición más extrema de ustedes». De todos modos no dio una explicación; entendió que era una chicana.

 El peronismo explicitó la voluntad de responder a la actitud negociadora del gobierno con un ánimo similar pero puso un plazo: el viernes, que es cuando se reúnen en El Calafate, Santa Cruz, todos los gobernadores peronistas invitados por Néstor Kirchner.

Al ingresar Colombo y Machinea lo hicieron en el peor humor. Venían de Olivos adonde ese dúo, además de De la Rúa, Federico Storani y Patricia Bull-rich diagnosticaron que las provincias chicas, que son las más necesitadas y que además tienen mejor gravitación en el peronismo, están dispuestas a firmas sin chistar la propuesta del gobierno de un congelamiento del gasto primario en Nación y provincias hasta el 2005 con el seguro de los $ 1.300 millones a repartir por coparticipación y a cambio de mantener la descentralización del gasto social.

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