Tokio (Bloomberg) - El Banco de Japón recortó ayer sus estimaciones sobre la economía japonesa por segundo mes consecutivo, afirmando que las exportaciones y la producción industrial están disminuyendo su ritmo de crecimiento, como resultado de una marcada caída en la demanda. «Las exportaciones netas están empezando a decrecer, reflejo de la desaceleración en las economías del resto del mundo, principalmente en los Estados Unidos y en el este de Asia», sostiene el banco central en su informe de enero. «La producción industrial mantiene una tendencia al alza, pero el ritmo está disminuyendo considerablemente», agrega.
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El informe se publica luego de que el pasado viernes el gobernador Masaru Hayami declarara de manera imprevista que el banco está considerando incrementar la oferta de dinero con el objetivo de tranquilizar a los inversores, preocupados por el impacto en los bancos nipones del noveno mes de pérdidas en la Bolsa. Si bien el Banco de Japón no está preparado para bajar las tasas de interés -el consejo decidió mantenerlos en el mismo nivel el pasado viernes-, el informe mensual y la declaración de Hayami muestran que a la autoridad monetaria le preocupa el efecto de una caída bursátil en la confianza de inversores y consumidores. «Están preocupados porque la economía está yendo hacia una caída en picada», señaló terminante Ron Bevacqua, economista de Commerz Securities.
Los futuros de los bonos japoneses aumentaron a su nivel más alto de los últimos 20 meses. En tanto, los títulos a diez años, que vencen en marzo, ganaron 0,53 hasta los 137 yenes, aunque previamente habían llegado a alcanzar los 137,07.
En el informe divulgado ayer, el banco central admite que debe mantener «una vigilancia más estrecha» sobre la influencia del enfriamiento de las economías y los mercados financieros tanto en Japón, como fuera de sus fronteras. El índice bursátil de referencia, el Nikkei 225, ha perdido un tercio de su valor en los últimos nueve meses. «Los estrategas del Banco de Japón están notando que su temor por la potencial amenaza de la desaceleración en la economía mundial se está convirtiendo en realidad», afirmó Izuru Kato, economista de Tokio Tanshi.
El Banco de Japón mantuvo intacta la tasa para préstamos entre bancos a un día --equiva-lente al tipo de los fondos federales de la Reserva Federal-en 0,25%, después de aumentarla desde niveles cercanos a cero el pasado 11 de agosto. Hayami dijo, entonces, que el banco central incrementó las tasas de interés porque la amenaza de daño en la economía por la caída de los precios había desaparecido. Ahora, el banco tiene menos confianza en su decisión. En el informe, la autoridad monetaria señala que espera que los precios «se mantengan débiles por el momento».
Asimismo, adelantó que está observando de cerca si la baja en el precio de las acciones afecta a los préstamos bancarios.