El presidente Javier Milei volvió a poner en el centro de la polémica a un sector del empresariado argentino. La escalada generó movimientos de todo tipo en el círculo rojo. Mientras tanto, la actividad no arranca y crece el descontento de la industria; la guerra en Medio Oriente trae nuevas turbulencias financieras: para la principal consultora de la City, el mercado le está corriendo el arco a Milei.
Javier Milei tensa la relación con los empresarios y el mercado en modo guerra "le corre el arco"
Tras las críticas oficiales, hubo movimientos en las principales cámaras empresarias. En paralelo, la Argentina vuelve a quedar expuesta frente a un shock externo mientras el riesgo país se resiste a bajar: ¿por qué?
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Principio de revelación: la industria en retroceso y Milei exhibe alianzas
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Milei volvió a criticar a Rocca, esta vez por participar en un acto con Lula: "Principio de revelación"
El presidente Javier Milei durante el discurso de apertura de sesiones.
“Sin industria no hay nación”, la UIA parafraseó a Carlos Pellegrini, un liberal de pura cepa, para titular el documento con el que respondió a los cuestionamientos que el Presidente lanzó durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Es tal vez el documento más crítico de la Unión Industrial Argentina desde que gobierna Milei.
La letra se pulió el martes luego de un encuentro muy caliente de la cúpula de la entidad con las filiales del norte del país. Uno de los presentes le dijo a Ámbito que hubo suba de tono y pase de facturas. Este medio anticipó la semana pasada el descontento que empieza a florecer entre los industriales de las provincias.
En la Uninor, que nuclea a diez provincias del Norte Grande, piden declarar la emergencia sectorial y medidas concretas. Desde Santa Fe también llovieron las críticas.
La escalada de Milei llegó en un momento inoportuno. El retroceso de la demanda, la apertura de importaciones y las adversas condiciones financieras están pegando fuerte sobre el sector productivo. Esta semana, Ámbito publicó un informe que, con datos de Naciones Unidas, muestra que Argentina fue el segundo país con mayor caída industrial en los últimos dos años.
La Asociación Empresaria Argentina (AEA), cúpula del círculo rojo, cuestionó las formas del Gobierno y pidió “respeto”, pero lo hizo después de elogiar la política económica: “Equilibrar las cuentas públicas, evitar la emisión monetaria, reducir la participación del gasto público en el PBI y disminuir la presión tributaria sobre el sector formal son todas medidas que valoramos como muy positivas”, señalaron previamente en el mismo comunicado.
En el Gobierno aseguran que mientras las críticas pasen por las formas, en la Casa Rosada es todo ganancia. Para Milei se trata de un costo hundido incluso desde antes de ser electo Presidente, y el ejercicio le sirve para sostener la confrontación ante una oposición desorganizada.
Los empresarios señalan como fuente de inspiración de los apodos de dudoso gusto a Federico Sturzenegger; varios sectores tienen un enfrentamiento abierto con el ministro desregulador
En la UIA hay señales mixtas. Esta semana, luego de veinte años de trabajo, se fue de la entidad Diego Coatz, quien se desempeñaba como director ejecutivo y economista jefe, con un marcado perfil desarrollista y de militancia industrial. Algunos lo leyeron como una muestra de debilidad para la confrontación.
Al mismo tiempo, las pequeñas y medianas empresas encuentran un discurso más relacionado con los informes de los departamentos técnicos, que hace tiempo vienen siendo muy críticos.
De héroes a villanos
Los empresarios encuentran cierto viraje en el discurso oficial. “Pasamos de héroes en la campaña a villanos en el Gobierno; tal vez sea porque no se puede ni esbozar una crítica”, dijo un industrial a este medio.
Paolo Rocca inauguró este viernes una escuela técnica en Brasil. Lo hizo junto a Lula da Silva. Hubo corte de cinta, foto y video. Milei lo consideró un “principio de revelación”.
En realidad, es la tercera institución de este tipo que promueve la empresa: la más antigua está en la localidad de Campana y la otra se creó en México en 2016, cuando gobernaba el centroderechista Enrique Peña Nieto.
El diálogo público-privado existe en todo el mundo civilizado con gobiernos de distintas inclinaciones. La anomalía es, en todo caso, que no se discuta con los actores productivos las decisiones estructurales, como el reciente acuerdo comercial con Estados Unidos, que según fuentes diplomáticas nunca contó con una ronda de consulta frente a empresarios.
Los arcos corridos
En clave futbolera, se podría decir que el Gobierno le corrió el arco a los empresarios. Ya no alcanza con ser promotores de la iniciativa privada y elogiar el equilibrio fiscal, la baja de impuestos o el rumbo de la administración libertaria. El acompañamiento debe ser a libro cerrado.
Para 1816, la consultora más respetada de la city, del otro lado también están moviendo los tres palos a Milei. “Comprar divisas ahora es una condición necesaria, pero no suficiente. Para que baje el riesgo país hace falta que el soberano acceda al mercado, pero para que el soberano acceda al mercado hace falta que antes baje el riesgo país”, sintetiza en su jugoso informe.
Ese envío se sumó al de unos seis bancos internacionales que señalaron en la última semana la fragilidad financiera de Argentina frente a la posibilidad de un shock externo.
Esa relación, igual que con los empresarios, es siempre un territorio poroso para los gobiernos. “En buena medida esto es así: los mercados pueden ser promotores de profecías autocumplidas, para bien o para mal”, concluye 1816.






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