El gobierno descuenta que los empresarios y los sindicatos se pondrán de acuerdo el jueves para llevar el salario mínimo vital y móvil de 350 a 450 pesos mensuales a partir del 1 de setiembre. Néstor Kirchner prepara un acto público para anunciar la suba presentándola como un logro de su gobierno. La realidad es que este incremento beneficiará a muy pocos en el sector privado, porque la gran mayoría de las empresas paga sueldos superiores a ese nivel. El promedio salarial de los privados está hoy por encima de los 700 pesos mensuales, mientras que en la administración pública nacional los empleados cobran salarios aún mayores a esa cifra. Los que sí tendrán que enfrentar un grave problema, una vez que se anuncie este incremento, serán los gobernadores y los intendentes. En estas administraciones hay una gran cantidad de empleados, estables y contratados, que percibe salarios por debajo del nuevo mínimo de 450 pesos. Se trata de docentes, personal de los organismos de seguridad y de la salud pública, cuyos gremios están esperando los anuncios para comenzar a presionar por aumentos en las liquidaciones de sus afiliados.
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Tras el anuncio de un eventual incremento del salario mínimo, volverán a reunirse gobierno, sindicatos y empresarios para discutir durante setiembre y octubre la reapertura de las paritarias. Mientras tanto, para terminar de definir la situación del salario mínimo,