Kirchner extiende a España su nueva política de seducción
"Primero me anuncian alguna inversión, segundo no me alteren el bolsillo de clases medias y bajas... después hablemos de tarifas de gas en boca de pozo. ¿Tarifas eléctricas? Sí, pero para grandes consumidores, no domiciliarias. Díganme la forma y haré un decreto para diferenciar tarifas de gas. De paso, hablaremos de un banco que tiene que capitalizar 250 millones de dólares." Más o menos con estos conceptos, Néstor Kirchner espera recuperar imagen en Europa, por lo menos en España, adonde viajará el 28 de enero. Lo considera misión importante y se lleva con él medio gabinete y empresarios. Así quiere Kirchner continuar con su nueva política de menos hosquedad, pero sin perder, aunque más no sea, la esencia de un gobierno de centroizquierda que no sacrifica sectores populares. Claro que detrás de esta política de seducción -que ya lanzó con el Fondo Monetario-también pretende que no le exijan que pague a los acreedores privados, por lo cual todo se torna difícil.
-
Dólares en peligro: la trampa de las tarjetas prepagas que te cobran comisiones ocultas
-
El futuro del plan económico: tras un primer semestre con mejoras en el frente externo, la city advierte nuevos riesgos
Con Cortina, de Repsol YPF, Kirchner participará de una ceremonia aparte: será quien presente, en la Fitur 2004, la Guía de la Argentina que editó la petrolera a fines del año pasado. El lanzamiento será en la misma exposición.
• Congreso lingüístico
Al margen de la agenda formal, el Presidente será puesto al tanto de los preparativos del III Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebrará en Rosario en setiembre próximo. Del encuentro participarán 22 Academias de países hispanohablantes y de los Estados Unidos. La organización del encuentro está en manos de la Cancillería, que debió hacerse cargo de la organización ni bien llegó la actual administración con Rafael Bielsa a la cabeza. Sin embargo, la presidenta del Congreso será Cristina Fernández de Kirchner.
Durante los días de su permanencia en Madrid, Kirchner será indagado también sobre este acontecimiento, que cuando se realizó en Valladolid, durante 2001, consumió 4,5 millones de dólares. ¿Cuánto costará en Rosario? ¿Quién lo financiará? ¿Estarán a tiempo las reformas de infraestructura que va a demandar? Son algunas de las incógnitas que deberá despejar Kirchner durante su estadía, sobre una asamblea a la que la burocracia española le concede la mayor importancia ya que involucra a la Casa Real



