La Argentina declaró la mayor moratoria de deuda mundial
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La moratoria afecta más que nada a los u$s 44 mil millones en bonos que no entraron en el último canje de deuda, ya que el resto durante tres años devengaba intereses pero como estaba en período de gracia no había que hacer pagos efectivos.
La deuda con los organismos multilaterales e internacionales es una negociación política, por lo que el «ruido» se centrará en los bonos que no fueron canjeados.
En 1989, el secretario del Tesoro, Nicholas Brady, propuso un plan para transformar en bonos con garantía parcial del Tesoro norteamericano la deuda con los bancos. Esos títulos fueron a manos del público y resultaban atractivos por el «colateral» que tenían con bonos del Tesoro. Esto es si el país no los pagaba, una parte estaba garantizada por bonos norteamericanos.
En los años previos al plan Brady lo importante era mantener las líneas de créditos para financiar el comercio exterior. La deuda externa era eternamente negociable. Alan García en 1985 declaró a Perú en moratoria al anunciar que sólo iba a destinar 10% de las exportaciones a cancelar servicios de la deuda. Al igual que lo hizo ayer Adolfo Rodríguez Saá, García anunció la medida el día que asumió la presidencia, el 28 de julio de 1985.
Perú debía 23 mil millones de dólares y amortizaba 1.500 millones por año. Con el esquema de Alan García, los pagos se reducían a menos de la quinta parte.
Se temían embargos a aviones de Aeroperú y a cuanto activo del país estuviera en el exterior. Nada de eso sucedió. El país quedó desabastecido porque no le abrían cartas de crédito para importar. Se le pedían tasas de 25% anual en dólares para financiar las importaciones. Muchas veces debieron pagar esas tasas con lo que en la realidad Perú perdía casi tanto como lo que ahorraba.
Las exportaciones no se podían concretar por falta de prefinanciación bancaria. Alan García terminó en el mayor descrédito personal acusado de corrupción y Perú quedó en una alarmante hiperinflación. En 1999, el peruano admitió que su estrategia fue equivocada.
Pero el espejo donde la Argentina debería mirarse si quiere intuir su futuro es Ecuador. En setiembre de 1999, el presidente Jamil Mahuad anunció que no podía pagar u$s 94 millones de vencimientos de cupones de bonos Brady que no tenían garantía de los Estados Unidos. El país debía u$s 16.500 millones, pero esa moratoria parcial sonó como si toda la deuda fuera alcanzada. Y razón no les faltó a los tenedores de bonos. En octubre de ese año Ecuador no pudo pagar cupones de eurobonos por u$s 27 millones. El riesgo-país de Ecuador subió a más de 2 mil puntos y sus bonos eran negociados a paridades menores a 20%, La inflación de ese año fue de 60,7%, con una caída del PBI de más de 7%. El desempleo estaba en 16,9%.
Mahuad cayó por el desgaste político y asumió Gustavo Noboa que en marzo de 2000 logró firmar un crédito de contingencia stand-by con el FMI por 304 millones de dólares, a los que se agregaban u$s 1.700 millones más que se desembolsarían a lo largo de tres años.
Después de ese acuerdo Ecuador dolarizó su economía y reestructuró su deuda a tasas más bajas canjeando los bonos Brady por los bonos Global. A partir de ese momento descongeló los depósitos, ya que tenía un respaldo efectivo de organismos internacionales.
• Mejoría
El año 2000 no fue un buen año para Ecuador, pero en este último semestre de 2001 el país comenzó a superar la recesión. Un dato: las ventas navideñas están en los niveles más altos de los últimos cinco años. La deuda de Ecuador es 95% del PBI.
La Argentina está en mejores condiciones que Ecuador. Su deuda proporcionalmente es la mitad ya que los u$s 132 mil millones que debe representan 46% del PBI.
Su relación de deuda es parecida a la de Rusia cuando entró en moratoria por u$s 40 mil millones el 17 de agosto de 1998.
A ese momento los salarios de los rusos habían bajado 40% en el año, se produjeron un millón de despidos, el PBI cayó 4,6% y el rublo se devaluó 66%.




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