19 de septiembre 2008 - 00:00

La Biblia y el calefón (Argentina)

• Los grandes traen los dólares que estaban fuera del país.

• El pequeño ahorrista se pasa al dólar, que tocó $ 3,13.

• Se cuadruplica la venta de oro, ahora nuevo refugio de inversores. (Subió ya 20% la onza sólo en cuatro días.)

• En plena crisis se reanima la venta de casas y campos.

Inversores y ahorristas locales reaccionaron rápidamente ante la crisis en Wall Street. Es lógico que aparezcan rápidos reflejos, con tantas décadas acumuladas de crisis sobre las espaldas. Lo primero fue refugiarse con mayor demanda de dólares en casas de cambio (ayer fue notoria entre pequeños ahorristas). Pero también se dio un nuevo comportamiento: aumentó fuerte la repatriación de dólares por la desconfianza que ahora generan los bancos en EEUU. Las divisas no van a las entidades locales, sino que tienen dos destinos: la caja de seguridad y la compra de inmuebles y campos, percibidos como buen refugio de valor. También aumentó la compra de oro como reserva, ante el temor de adquirir euros demasiado caros. Pero cuidado: el metal es una buena alternativa en épocas de turbulencia, pero puede desplomarse si retorna cierto clima de tranquilidad a Wall Street.

Las casasde cambiovolvieron atener ayeruna granactividad.En laspizarras seseguíaatentamentela evolucióndel dólar.
Las casas de cambio volvieron a tener ayer una gran actividad. En las pizarras se seguía atentamente la evolución del dólar.
El dólar sigue firme y subió a $ 3,13 en las casas de cambio. El mercado de los grandes inversores se está a imando a jugar contra el Banco Central que ya debe soportar las primeras pérdidas de sus ventas a futuro.

En una maniobra riesgosa, que antes le había dado éxito, en los últimos días el Central vendió dólares a fin de mes, a precios más bajos que los de contado. Al subir ayer el dólar futuro, esos contratos dan pérdidas.

La demanda de dólares fue elevada desde el primer minuto de la rueda. En el Forex-MAE, la principal plaza cambiaria mayorista, cotizó a $ 3,1090. Después con algunas pausas, siguió en alza para cerrar a $ 3,1190. Los compradores desoyeron al Central que desde el OCT-MAE, el mercado de futuro de los bancos, enviaba señales de que no quería un dólar alto.

La entidad que preside Martín Redrado trató de calmar a los compradores poniéndose en el «offer» (oferta) del contado. De esta manera, a lo largo del día vendió más de u$s 100 millones y colocó órdenes de venta en las distintas posiciones de futuro por u$s 200 millones.

Pero cada orden de venta a futuro, encontraba compradores en la otra punta. Por eso esta vez desistió de hacer bajar al dólar a fin de mes que cerró a $ 3,1198 (+0,69%), un centavo más caro que el contado. Para octubre la cotización quedó a $ 3,1350 (+1,10%) y para fin de año a $ 3,1466 (+0,91%). En el exterior, el dólar a agosto de 2009 subió a $ 3,80, mientras en la Argentina esa posicióncotizó a $ 3,2845. La diferencia entre ambos mundos es la credibilidad. No hay fe en la Argentina, por eso el exterior vende tan caro el dólar a futuro.

El dólar hoy circula por una avenida de doble mano. Los ahorristas son compradores que buscan refugio en la divisa y los grandes inversores los repatríanpara comprar propiedades,porque les perdieron la fe a los bancos norteamericanos. Si cae su banco, el ahorrista latinoamericano en Estados Unidos es el más desprotegido para cobrar sus depósitos.

  • Contradicción

    Esto explica una contradicción que se dio pocas veces: el dólar de los «arbolitos», el que se vende en la calle, vale $ 3,20. El dólar para fugar capitales, cotizó a $ 3,15. Esta divisa llamada «contado con liquidación» vale menos que el dólar del «arbolito», porque se consigue muy fácil por la repatriación de fondos. Es una maniobraque se hace con bonos argentinos en dólares colocados en el exterior. El que quiere mandar las divisas afuera, hoy consigue al instante un vendedor de esos bonos, porque hay una fila de inversores que quieren traer sus divisas. Esta es la diferencia con los días de crisis del campo cuando los arbolitos vendían dólares a $ 3,12 y el «contado con liqui» (como lo llaman en la jerga) cotizaba casi a $ 3,30. En aquellos momentos el dólar circulaba por una avenida de mano única hacia el exterior, porque los bancos norteamericanos no tambaleaban. La fuga de capitales, en ese momento llegó a u$s 2.000 millones mensuales.

    La demanda del público se vio en el monto de negocios del MEC, el mercado de corredores de cambio que abastece al mercado minorista. Movió u$s 213 millones, un volumen elevado para lo que es su modalidad habitual. Las casas de cambio estaban colmadas de público y por las galerías circulaban los que querían comprar y no querían dejar la huella digital ante la AFIP.

    Al dólar, por otra parte, le salieron competidores el oro y el euro que ayer subió casi 10 centavos a $ 4,54.
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