La economía creció 0,6% mensual en abril (y se acercó a máximo de 2017)

Economía

Acumuló una suba de 5,7% en el primer cuatrimestre y mejoró 1,5% frente al mismo mes de 2019. Advierten por el impacto de la inflación en lo que resta del año.

La actividad económica creció durante abril un 0,6% mensual en comparación con marzo, y se acercó al máximo de la serie de noviembre de 2017, tal como informó ayer el INDEC. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) registró también una suba del 5,1% interanual y acumuló un alza del 5,7% en el primer cuatrimestre del año.

De esta manera, la actividad supera por once meses consecutivos el nivel precovid de febrero de 2020 (5,8%) y se ubica a solo 2,7% por debajo del máximo de noviembre de 2017, en tanto que la serie tendencia-ciclo registró una suba de 0,4% mensual, llevando veinte meses en alza.

Luego de que el INDEC diera a conocer las cifras, el Ministerio de Economía destacó a través de un informe que “en términos interanuales, la suba de abril aceleró la tasa de crecimiento hasta 5,1%, por encima del 4,5% registrado en marzo, y acumula catorce meses en alza”.

Si se compara contra abril de 2019, el EMAE crece 1,5%, con suba de 0,4% frente a abril de 2018 y de 0,2% contra abril de 2017.

Por sector de actividad, en abril crecieron de forma interanual todos los sectores que integran el indicador con excepción del Agropecuario, que bajó 7%, con un impacto de -0,8 puntos porcentuales (p.p.) sobre el crecimiento. Registraron subas de dos dígitos Pesca (con el 68 % y un aporte de 0,2 p.p.), Hoteles y restaurantes (40,1% y 0,3 p.p.) y Minas y canteras (17,2% y aporte 0,5 p.p.).

Se destacaron también las subas de Comercio (con el 6,7% y 0,8 p.p.) y la Industria (4,7% y 0,7 p.p.), junto con Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (5,7% y 0,6 p.p.) y el rubro Transporte y comunicaciones (7% y 0,55 p.p.). Estos cuatro sectores, sumado a los Impuestos (+6,4%; aporte 1,1 p.p.), explicaron el 74% del crecimiento del EMAE.

Qué se espera

De cara a lo que pueda ocurrir en los próximos meses, desde la consultora LCG no se mostraron demasiados optimistas: “Durante abril la economía se encontró operando en el mismo nivel que a fin del año pasado. Resulta una base algo baja, considerando que en lo que resta del año se empezará a sentir más el efecto de la inflación, vulnerando principalmente el consumo. A su vez, el actual clima político no acompaña y demora cualquier proyecto de inversión. En este sentido, sobre una base algo magra (aunque no mala) se empezará a erosionar el nivel de actividad”.

En ese sentido, desde la firma señalaron que, “puesto que el consumo representa en promedio 70% del PBI, con una inflación que se acelera, difícilmente esta variable sea el motor de crecimiento durante 2022; especialmente en un contexto donde los incrementos salariales son rápidamente erosionados por la suba de los precios”.

“Por otra parte, nuevas restricciones al financiamiento de insumos importados por parte del BCRA podrían ralentizar la actividad industrial y comercial”, señalaron desde LCG, que destacaron también un menor gasto público por el acuerdo con el FMI y concluyeron: “En suma, esperamos una desaceleración de la actividad hacia la segunda mitad del año, resultando en un crecimiento anual promedio de entre 2% y 2,5% para 2022, ayudado principalmente por el arrastre estadístico que dejó el 2021 (3,2%)”.

En tanto, desde la consultora Orlando Ferreres señalaron esta semana que se espera que hacia adelante la situación macroeconómica “sufra mayores deterioros”, afectada por factores internos y externos.

Dejá tu comentario