3 de octubre 2012 - 23:08

La discusión sobre claves del Presupuesto 2013

Por Ezequiel Orlando.- En pleno debate del Presupuesto 2013 en el Congreso de la Nación, economistas confrontan desde sus visiones. Los principales ejes son el superávit fiscal, el crecimiento, la tasa de devaluación y el uso de las reservas del Banco Central para el pago de gastos de capital. Mientras algunos apoyan las previsiones oficiales, hay quienes desconfían de las cifras por entender que existe una subestimación intencional. La mayoría de los consultados por ámbito.com se alinean en que la estimación del gasto de la administración pública nacional es menor al que se efectivizará en un año con comicios legislativos. La principal controversia surge con la previsión de crecimiento, ya que algunos la entienden inalcanzable y otros suponen que el enfriamiento de la economía ha tocado ya su piso, por lo que el horizonte sería prometedor.

En conversación con este medio, Mariano Lamothe, gerente de análisis económico de Abeceb.com, argumenta que la previsión del gasto público al 16,3% está subestimada. El objeto de esa práctica sería mantener el equilibrio fiscal, que "se logrará dependiendo de si las encuestas electorales son positivas". Según plantea, estos cálculos son equivocados por sustentarse en informes del Indec. Sostiene que, "en el momento en que achicás en 10 puntos a la inflación (comparada con indicadores privados), esto lo trasladás al resto de las variables". Por lo que asegura que los números del Presupuesto 2013 son inferiores a los que se verán realmente.

En la misma línea se pronuncia el diputado por el Frente Amplio Progresista, Claudio Lozano, quien entiende que esta ley de leyes significa "un ajuste que todos sabemos que el Gobierno no va a hacer, principalmente porque habrá elecciones". Indica por ello que la pauta establecida para el consumo y la inversión del Estado es muy módica comparada con la del presente año, que se ubica en torno al 27%. Pero va más allá y ataca con que "todas las presentaciones del Gobierno en términos presupuestarios son absolutamente ficticias" porque, al igual que Lamothe, cree que la inflación será mayor a la estimada.

En cambio, el director del Instituto Argentino para el Análisis Fiscal (IARAF), Nadin Argañaraz, plantea que "en los últimos 8 años, el gasto público creció por debajo de los ingresos, por lo que hay posibilidad de que continúe la tendencia", tal como figura en el Presupuesto 2013. No obstante, coincide con el legislador en que el gasto de la administración pública adelantado en el texto significa "la mitad del aumento que hubo este año, lo cual es bastante difícil que suceda; pero estimar esos montos permite pensar que se tendrá un superávit financiero de $ 1.085,9 millones".

En una posición similar se encuentra el economista de la Consultora Integral en Gestión Pública EGES, Martín Kalos, quien comprende que el superávit fiscal esperado por el ministerio de Economía "significará una vuelta a la política de no necesitar endeudamiento para realizar expansión fiscal".

Para el crecimiento, la cifra presentada por el viceministro, Axel Kicillof, es del 4,4%. Crítico, Lozano plantea que no es un número realizable y que se asienta sólo "para tranquilizar a los mercados, del mismo modo que se mintió con la tasa de crecimiento de este año y por la que se van a pagar los cupones del PBI". El comentario va en línea con que, si la economía mejora más del 3,25% en 2012, se efectivizará el pago de u$s 3.500 millones a fines del año que viene para estos títulos públicos atados al nivel de actividad. Teniendo en cuenta el enfriamiento del primer semestre, el economista acusa que "el Gobierno desea convertir en permanente lo que era una deuda contingente".

En tanto, desde el IARAF manejan para 2013 una estimación cercana a la oficial, entre el 3,5% y el 4%. De acuerdo con el director del instituto, "la economía ha tocado piso y está en proceso de recuperación". No obstante, piensa que es poco probable que Argentina tenga el nivel de crecimiento necesario de este año para pagar los cupones el que viene. Kalos sí apoya la previsión, debido a que las causas principales que reconoce influyeron en el enfriamiento de la economía de este año se relajarán para el que viene. Entiende que los pilares del debilitamiento económico se revirtieron ya que la actividad económica de Brasil está en proceso de recuperación, la sequía argentina que afectó a la anterior campaña no será ya una variable negativa y que se ha suavizado la restricción de importaciones.

Para Lamothe, por otra parte, no es imposible plantear un avance de la economía al 4,4% el próximo año, tal como indica el Presupuesto, aunque contrariado opina que "probablemente se está mintiendo el crecimiento de 2012 para pagar el cupón del PBI".

Otro punto polémico en la discusión es la devaluación. El Gobierno adelanta que será del 12,6%, la tasa más elevada de los últimos años, y la cotización del dólar en el año promediará los $ 5,10. El legislador del FAP desestima este valor, ya que entiende que "probablemente ese número sea con el que terminemos este año". Coincide con él el economista de abeceb.com, quien confía en que "la devaluación continuará con el ritmo que viene en el último tiempo".

Cambiando el eje de este debate, Argañaraz comprende que "si se cumple con esa pauta de devaluación para 2013, se va a profundizar el atraso cambiario actual", por lo que propone una depreciación del peso más pronunciada para generar competitividad externa. Por otra parte, el especialista de EGES se concentra en un análisis del mercado interno para considera positiva la devaluación planteada por el Poder Ejecutivo. Opina por ello que el estancamiento relativo de la economía que pasamos permite que las variaciones frente al dólar no se trasladen a mayor inflación.

No sin mayor controversia, por primera vez en un Presupuesto se plantea el uso de divisas para el pago de gastos de capital. El texto presentado por el secretario de Política Económica detalla que, de haber excedentes luego de los desembolsos por los servicios de la deuda, podrán utilizarse reservas para pagos de equipamiento. Kalos detalla que, de no pagarse los cupones del PBI, los gastos que se realizarán serán destinados a infraestructura energética y comunicaciones satelitales, principalmente. Esto beneficiará a compañías líderes del sector que poseen control estatal, como lo son YPF, ENARSA y AR-SAT.

Puntualiza también Argañaraz que la cancelación de deuda con reservas se implementa desde 2010 y "era totalmente esperable que volviera a implementarse en 2013", pero que esta nueva modalidad de uso de excedentes del Fondo de Desendeudamiento Argentino se implementa por si no llegaran a pagarse los cupones. "Si supones que la economía de este año va a crecer a 3,4%, tenés que presupuestar que se van a pagar los títulos del PBI el que viene; si no, no te cierra". Dentro de los u$s 7.967 millones de deuda a pagar el próximo año, la deuda estatal vinculada al crecimiento representa u$s 3.531.

Por un lado, Lozano respalda y considera central que se le otorgue este uso a la moneda extranjera. Sin embargo, critica que para la gestión de Cristina de Kirchner, "lo más importante de las reservas es que paguen deuda" y no debería serlo. Por el contrario, Lamothe discrepa con el uso de las reservas internacionales porque implican emisión monetaria. En línea con eso, advierte que "me parece que ya se está yendo al extremo el uso del Banco Central porque implica emisión, aunque por ahora no hay riesgos".

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