El chiste publicado hace una semana por el semanario británico «The Economist» tiene un claro tinte europeísta. Sobre la caricatura de un gigantesco Microsoft, hay un título que reza «Europa multa al gigante de software en 899 millones de euros». Con tono adusto, el Comisionado pregunta: «¿ Promete compartir información con sus rivales?». Y el gigante responde: «Ya me he sentado con ellos...».
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La megasanción impuesta por la Comisión Europea al grupo fundado por Bill Gates por abuso de posición dominante y no compartir información clave de sus sistemas para poder ser usados por sus competidores, empalidece sin embargo frente a las utilidades que le reportan esas prácticas ahora cuestionadas por los europeos.
También resulta casi ínfima ante la oferta de u$s 42.000 millones por Yahoo, que -para sorpresa de muchos en todo el planeta- fue calificada de «insuficiente» por Jerry Yang, fundador y CEO del hoy decadente buscador de Internet. De hecho, Yang propició el viernes último una suba de salarios y «bonus» a los directivos y gerentes «top» de Yahoo, con el sólo, obvio propósito de impedir que «se den vuelta» y voten a favor de la venta de la compañía a Microsoft. Obviamente, su propio salario permanecerá clavado en u$s 1 anual. En sentido inverso, la presidente Susan Decker pasará a ganar u$s 815.000/año contra los previos u$s 500.000.
Y se prevé que recibirá un bonus de u$s 1 millón de acuerdo a resultados.
Incrementos
A otros ejecutivos como el director financiero, el director legal, etc., les fueron acordados jugosos incrementos, como para convencerlos de que es mejor para ellos seguir trabajando para Yang en lugar de pasar a desempeñarse bajo la férula de Gates. Sin embargo, a pesar de todos estos esfuerzos, en los mercados se da casi como un hecho que Yahoo terminará siendo absorbida por Microsoft, por las buenas o por las malas. La caricatura de «The Economist» así lo sugiere.
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