La mayor asociación de bancos prevé contracción global de 1,8% en 2009
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"Es una de las preocupaciones que tenemos a corto plazo y algo que podría ser desestabilizador para la región si no se le hace frente de forma adecuada", insistió.
Subrayó también el impacto negativo sobre México de la crisis económica en Estados Unidos, que está en recesión desde diciembre de 2007 y atraviesa por la peor crisis financiera de las últimas ocho décadas.
Señaló, por lo demás, que un grupo de países centrales en la región, en el que incluyó a Brasil, México, Chile, Colombia y "en gran medida" Perú, ha logrado fortalecer sus fundamentos económicos en los últimos años, lo que debería ayudarle a capear las actuales turbulencias globales.
"Todos esos países van a afrontar desafíos difíciles en lo que se refiere a pérdida de puestos de trabajo, actividad económica, exportaciones y en parte contracción del crédito", advirtió Dallara.
Hizo hincapié, de todos modos, en que el citado grupo tiene "unos pilares lo suficientemente sólidos como para no alejarse demasiado de su tendencia (de crecimiento) a largo plazo".
Añadió, sin citar nombres concretos, que otras naciones se han puesto a sí mismas "en una situación más vulnerable" y pronosticó que algunas de ellas necesitarán ayuda.
Dallara dijo confiar en que esos países más vulnerables llamen a las puertas de los organismos internacionales en busca de ayuda.
La asociación de banqueros divulgó hoy una carta abierta al primer ministro británico Gordon Brown, anfitrión de la reunión de ministros de Economía y Finanzas del G-20 que se celebrará mañana en Londres, donde los miembros del grupo mantienen ya hoy reuniones bilaterales previas.
La misiva señala que sanear los balances bancarios puede ser caro, pero no hacer nada tendría un coste todavía mayor.
El IIF respaldó la creación del que denominó como un "mal banco" que adquiera los activos tóxicos de los balances de los bancos, aunque reconoció que hay asuntos espinosos como el determinar cuánto pagar por esos activos y cuál sería la factura que tendrían que asumir los contribuyentes.
La asociación identificó cinco áreas en las que deberían actuar los líderes del G-20: política monetaria y fiscal, eliminación de activos tóxicos, la lucha contra el proteccionismo, el respaldo a las economías emergentes y un esfuerzo coordinado a nivel internacional para reformar las regulaciones financieras.



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