La compañía Cardecom anunció ayer que invirtió u$s 27 millones en la Argentina y Brasil, para el desarrollo de una tarjeta de débito especialmente diseñada para comprar por Internet. En tanto, adelantó que planea destinar otros u$s 40 millones a proyectos similares en el resto de Latinoamérica.
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La tarjeta, denominada Novacash, será «el equivalente virtual del efectivo», según la definición de sus ejecutivos.
El soporte tecnológico del emprendimiento estará a cargo de IMPSAT, y en la Argentina la empresa calcula emitir más de 3 millones de tarjetas en los primeros tres años.
La iniciativa apunta a que «un amplio segmento no bancarizado de la Argentina se inserte al mundo digital», explicaron Antonio Peña y Juan José Hervás Ibáñez, director y CEO de Novacash, respectivamente.
Para acceder a Novacash no es necesario poseer cuenta bancaria o tarjeta de crédito, ni siquiera ser mayor de edad. Los usuarios simplemente cargan un determinado importe a través de las diversas sucursales habilitadas para tal fin. Tras ello, el dinero que los clientes ingresan en la tarjeta es depositado en un fideicomiso de garantía del Banco Sudameris, al cual la empresa no tiene acceso.
Si bien en una primera etapa la compañía apuntará a las transacciones on line, en el mediano plazo también planea extender la utilización de la tarjeta a la telefonía prepaga, pago de servicios y compras telefónicas.