15 de noviembre 2001 - 00:00

Las provincias deben elegir banco para canje de deuda

Las provincias deberán elegir un banco de inversión que coordine a los tenedores de bonos que estén interesados en participar en la reprogramación de la deuda. El pedido lo hizo Domingo Cavallo a sus pares provinciales, reunidos ayer en su ministerio, que se mostraron sorprendidos por la propuesta.

Además, el gobierno puso límites a la posibilidad de conseguir que los bancos refinancien sus préstamos con las provincias a una tasa máxima de 7% anual.

Para conseguirlo, solicitó a los gobernadores que presenten un proyecto de ley al Congreso que elimine el goteo automático de la coparticipación para aquellas deudas pactadas por encima de aquel nivel. Eso congela la idea de que se disponga por un decreto de necesidad y urgencia.

De esta forma, el gobierno marcó el límite de la negociación que está realizando por cuenta de las provincias. Los préstamos de los bancos son, en apariencia, más fáciles de negociar a una tasa máxima de 7% anual, pero resultaría necesario algún tipo de acción coercitiva para lograr una aprobación masiva de las instituciones, que en realidad ya cuentan con una garantía de coparticipación en los créditos otorgados a las provincias.

Las deuda de las provincias asciende a u$s 22.400 millones, distribuidos en el grueso de la siguiente manera: u$s 9.700 millones en préstamos bancarios y fondo fiduciario, y u$s 7.200 millones de títulos públicos.

Claro que la tenencia de bonos está atomizada entre bancos, AFJP, inversores privados locales y fondos internacionales.

La condición para renegociar esta deuda a menor tasa y mejores condiciones de repago depende ahora de juntar la mayor cantidad de inversores posible. Pero no se trata de una tarea sencilla.

• Dos deudas

En principio, existen dos tipos de deuda en títulos públicos provinciales:

• Emisiones garantizadas:
una decena de provincias emitió deuda en los últimos años con garantía de coparticipación de impuestos o de regalías hidrocarburíferas. En esa situación están Mendoza, Tucumán, Tierra del Fuego y Salta, entre otras. Se trata de bonos que tienen tasas relativamente bajas, que no superan 11%/12% anual. La provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires también tienen títulos propios, pero sin ningún tipo de garantía adicional. Todas estas emisiones fueron colocadas en el mercado de deuda voluntario.

• Emisiones no garantizadas:
se trata de distintos tipos de títulos que emitieron las provincias para cancelar deuda, especialmente con proveedores y jubilados. Se trata de Bonos de Consolidación (BOCON) provinciales, que cotizan históricamente con un descuento superior a 50% en el mercado. No existe una cobertura especial para estos títulos. Aunque se trata de deuda que los gobiernos provinciales emitieron a tasas bajísimas, el incentivo de participar sería el diferimiento de tres años para el pago del capital, las mismas condiciones vigentes que para el canje local que se anunciará hoy.

Para convencer a la mayor parte de inversores posible de que ingresen al canje, las provincias solicitaron una ley que elimine el goteo de la coparticipación cuando la tasa de la deuda provincial supere 7% anual.

Por otra parte,
se dispuso que las deudas renegociadas que las provincias mantendrán con los bancos quedarán en cabeza del Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial (FFDP). Esta modificación en las condiciones del contrato de mutuo que tendrán los bancos será anunciada oficialmente en las próximas horas por parte del Ministerio de Economía.

Es el fondo fiduciario el que, de esta forma, les pagará a los bancos los intereses y el capital de los nuevos préstamos acordados. Para esto contará con la garantía de la recaudación impositiva.

A su vez, el FFDP tomará como contragarantía de las provincias la parte de coparticipación que les corresponda para cubrir los pagos. De esta forma, aseguran en el Ministerio de Economía, se evita el peligro de una
«nacionalización» de la deuda provincial.

La renegociación de la deuda de las provincias tendrá las mismas características que la operación de canje local. Es decir que pagarán una tasa máxima de 7% anual o de LIBO más 3% anual.

Las provincias estaban haciendo frente a tasas promedio de 17% anual, aunque algunas llegaron a hacer frente a niveles cercanos a 40%. Según los cálculos de Economía, el ahorro para las provincias se acerca a los u$s 1.000 millones anuales.

En cuanto al canje local, trascendió que el pago de los intereses de los nuevos préstamos no replicará la estructura de los títulos que ingresen al canje. Lo más probable es que el pago de las cuotas del crédito que quedará en manos de bancos y AFJP se realice en forma mensual, a medida que vaya ingresando la recaudación a las arcas de la Tesorería.

Los detalles del canje y sus condiciones serán divulgados hoy a la tarde por Daniel Marx, antes de su viaje a Ottawa (ver nota aparte).
A partir de mañana comenzará formalmente el período de presentación de ofertas.

En lo que respecta al capital, ya está totalmente definido que el gobierno hará un diferimiento de tres años para el pago. Por ejemplo, el vencimiento de capital de un BONTE 2005 (que paga todo al final) pasará totalmente para 2008.

Los inversores que ingresen en el canje cobrarán los intereses corridos de los títulos que están entregando que correspondan hasta el 6 de noviembre. A partir de ese día, los intereses siguientes serán recalculados en los nuevos préstamos, aunque aún no está definido cuándo se pagará la primera cuota.

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