20 de mayo 2024 - 11:36

Las ventas de soja alcanzan el nivel más bajo en nueve años: cuáles son las causas

Argentina es uno de los dos mayores exportadores mundiales de aceite y harina de soja, pero las lluvias superiores a las usuales en los últimos meses demoraron la recolección.

La demora de la cosecha se debe a las condiciones climáticas y al factor precio. 

La demora de la cosecha se debe a las condiciones climáticas y al factor precio. 

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Según una investigación de Reuters, las ventas de soja alcanzan el nivel más bajo en nueve años. Así lo expresa el corresponsal Maximilian Heath en donde afirma que los productores aprovechan una ventana de clima seco tras un inicio de año lluvioso para avanzar en las demoradas tareas de cosecha de soja que llevó a las ventas del grano a su ritmo más lento en al menos nueve años.

Argentina es uno de los dos mayores exportadores mundiales de aceite y harina de soja, pero las lluvias superiores a las usuales en los últimos meses demoraron la recolección de la oleaginosa del ciclo 2023/24 cerca de 15 puntos porcentuales respecto del ritmo de los últimos años.

Debido al clima y los precios desalentadores, hasta inicios de mayo los productores habían vendido solo el 31,3% de una cosecha prevista en 49,7 millones de toneladas, el ritmo de comercialización más lento en más de nueve años, según datos oficiales.

Los ingresos de las divisas de la soja son esenciales para el Gobierno que los necesita para sostener el valor de la moneda local en medio de una prolongada crisis financiera que hace años derivó en una estricta restricción para la compra de dólares.

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Debido al clima y los precios desalentadores, hasta inicios de mayo los productores habían vendido solo el 31,3% de una cosecha

Debido al clima y los precios desalentadores, hasta inicios de mayo los productores habían vendido solo el 31,3% de una cosecha

Liquidación de soja: qué dicen los datos oficiales

De acuerdo con la Secretaría de Bioeconomía, hasta el miércoles los agricultores habían recolectado el 61% del área sembrada con soja, 11 puntos porcentuales detrás del ciclo previo, cuya cosecha fue de apenas 25 millones de toneladas, la mitad de lo previsto para la actual campaña.

Este retraso, que también se debe a la incertidumbre respecto a la calidad de los granos por el exceso de agua -lo que ha agregado otro freno más a las tareas rurales- se trasladó a las ventas de la oleaginosa.

"Ha sido un ritmo de comercialización realmente muy lento, de los más lentos que hemos tenido en la historia", dijo Dante Romano, investigador y profesor del Centro de Agronegocios de la Universidad Austral, en Rosario, donde opera el mayor mercado de granos de Argentina.

Según Romano, por el momento se le ha fijado precio a solamente el 12% de lo que él estima que será una producción de 51 millones de toneladas, detrás del ritmo promedio de 21%.

Liquidación de soja: el factor precio

Los motivos de la desaceleración de ventas de soja no son solo climáticos: un desplome en los precios de la oleaginosa también contribuyó a la contracción en la oferta del grano, cuyas exportaciones de aceite y harina representan la mayor fuente de ingresos de Argentina.

"El mercado internacional tuvo una caída muy fuerte y los precios de los granos terminaron yendo para la posición de cosecha en Argentina a los 270 dólares por tonelada, punto donde el productor registraba pérdidas, con lo cual las ventas se paralizaron totalmente", explicó Romano.

A fines del año pasado, cuando los agricultores estaban sembrando sus lotes de soja tardía, el contrato de soja de julio del mercado de futuros local MATBA-ROFEX, el precio de referencia en Argentina, se negociaba a cerca de 350 dólares por tonelada.

Actualmente esa misma posición está en torno a los 310 dólares y, según analistas de las corredoras de granos rosarinas Grassi SA y Enrique Zeni y CIA, que también encuentran en la evolución de los precios uno de los factores del lento ritmo de ventas, en los últimos días ha habido más actividad comercial.

No obstante, a pesar de la mejora, esta cotización sigue sin convencer totalmente a algunos productores que, por fuertes pérdidas en Brasil por una histórica inundación, creen que el precio podría subir más.

"El que tiene alternativa de poder vender otro producto lo vende. Yo puntualmente hago trigo, hago legumbres, y hoy estoy vendiendo más trigo y legumbres que soja. Trato de repartir un poco las ventas por necesidad financiera, pero no es muy tentador todavía vender soja", dijo Farroni.

"El que puede aguantar y esperar la venta, la espera", señaló.

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