Hoy llegará al país una nueva misión del Fondo Monetario en lo que será el último intento del ministro Lavagna de poder cerrar un entendimiento con ese organismo internacional. En realidad, se trata solamente de una visita prevista en lo que se llama el «artículo IV», que periódicamente se efectúa en cada uno de los países miembro del Fondo, tengan o no programas en marcha y simplemente para evaluar la economía.
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Lavagna aprovechó la llegada de los técnicos para reflotar la posibilidad de un entendimiento a mediano plazo. Fuentes de Washington aseguraron a este diario que «el directorio del FMI tomó conocimiento que hacía dos años que la Argentina no tenía una visita de ese tipo y pese a la resistencia del staff, se decidió el envío de una misión». De todas formas, sólo será una visita de 48 horas y al cabo de cuatro semanas aproximadamente se dará a conocer un informe sobre la evaluación económica del país. • Nivel decisorio
Voceros del Fondo advirtieron que no se trata de una delegación destinada específicamente a destrabar el convenio, pero reconocieron que, debido a la crisis, en las entrevistas se analizarían cuestiones vinculacon la marcha de las negociaciones. Lavagexpresó el sábado que la misión estará intedas na grada por funcionarios «con nivel como para tomar decisiones», en referencia a John Dodgeworth, segundo de Anoop Singh en el Departamento del Hemisferio Occidental; y John Thornton, el funcionario que tiene a su cargo el caso argentino.
La apuesta para revertir la tensa situación existente entre la Argentina y el Fondo Monetario la están realizando en forma separada el BID y el Banco Mundial, y la Cancillería argentina. Todo apunta a las reuniones del Grupo de los Siete, en las que la crisis argentina figura en la larga lista de temas a tratar por los funcionarios de los países más desarrollados del mundo que asisten a ese encuentro. Allí la esperanza es que se produzca un giro político importante en los principales accionistas del Fondo y con más poder de decisión por ende, que destrabe las negociaciones.
En el caso del BID y del Banco Mundial, la intención es evitar que en los próximos meses las calificadoras les asignen -por el default de la Argentina- una baja en sus notas y que en definitiva, esto implique un mayor costo en el financiamiento que estos organismos obtienen de los mercados internacionales.
• Temas pendientes
En definitiva, aún no se resolvieron temas clave para el staff del Fondo, como los amparos al «corralito», la suba de tarifas de las empresas privatizadas y la aprobación del presupuesto 2002 en el Congreso. Incluso, del Documento de los 12 Puntos recientemente firmado por Eduardo Duhalde con los gobernadores aún restan varios temas por cumplir, a la vez que se sumó la probabilidad de que la Corte dictamine en el corto plazo la redolarización de los depósitos, algo que directamente impactaría a pleno en el plan económico de Lavagna.