Hay voces que, cuando se levantan, tienen mayor impacto que otras. El economista y exministro de Economía, Roberto Lavagna, tiene línea directa tanto con el presidente Alberto Fernández como con el ministro Martín Guzmán. Ayer, en las redes sociales, el exfuncionario alertó que no estaba de acuerdo con la conversión a dólares de deuda nominada en pesos, una medida que fue incluida en el proyecto de ley de ampliación presupuestaria que el Ejecutivo envió al Congreso. La primera alerta había sido publicada por Graciela Camaño, integrante del bloque Consenso Federal en Diputados, que aseguró que rechazaban “de plano” esa decisión.
Lavagna (y equipo), en contra de la conversión a dólares de la deuda
-
El secreto mejor guardado para evitar compras impulsivas y cuidar tu dólares: la regla de las 72 horas
-
Empleo: advierten que la informalidad persistente en América Latina pone un límite estructural a la baja de la pobreza
La dolarización de la deuda en pesos a la que se refieren ambos referentes políticos fue incluida en el artículo 7 del proyecto de ampliación presupuestaria enviado por el Poder Ejecutivo. En concreto, el artículo dice que “durante el año 2020 las futuras suscripciones de títulos públicos denominados en dólares a emitirse bajo ley de la República Argentina por hasta la suma máxima de u$s1.500 millones puedan realizarse con los instrumentos de deuda pública denominados en pesos”.
La conversión de deuda en pesos por nuevos instrumentos en dólares ya se conocía y este artículo del proyecto formaliza un anuncio que el Ministerio de Economía había realizado a mediados de junio, en medio del vencimiento de $130.000 millones. En ese momento, el secretario de Finanzas, Diego Bastourre, además de confirmar el pago total del vencimiento, anunció que se había decidido realizar tres subastas de u$s500 millones entre agosto y noviembre de este año. De esta manera, el Gobierno buscaba despejar las especulaciones del mercado respecto de qué actitud tomaría Economía con el megavencimiento que se avecinaba, a la vez que buscaba darle un incentivo al principal tenedor de esos títulos para quedarse en pesos apostando a conseguir dolarizarse con en las subastas futuras.
“Transformar deuda en pesos en deuda en dólares, como se anunció, es un error grave y una anormalidad”, alertó Roberto Lavagna ayer en Twitter. “Las economías en desarrollo con amplios desequilibrios económicos y sociales, como la nuestra, renegocian sus deudas tratando de reducir la parte emitida en monedas duras y aumentar la emitida en moneda local. Insólitamente, al crear canales para pasar de deuda en moneda local a deuda en dólares, se está proponiendo lo contrario, lo cual va a resultar a la larga en un costo mayor para nuestro Estado y para todos nosotros. Las monedas duras, de reserva, van a ser uno de los bienes más escasos de la economía argentina muchos años. Por eso hay y habrá restricciones para acceder a ellas. En ese marco, favorecer a unos pocos que participaron de la especulación financiera dándoles la oportunidad de cambiar pesos por dólares, será una fuente de inequidad”, fue el razonamiento completo de Lavagna.
Desde el Ministerio de Economía, ante la consulta de Ámbito, no hicieron comentarios sobre la postura del espacio político liderado por el exministro y economista.
La diputada Graciela Camaño le dijo a Ámbito que el rechazo del bloque quedó expresado en el debate del proyecto “en la voz de Jorge Sarghini”. “Nos oponemos”, ratificó la legisladora nacional.
Estefania Pozzo




Dejá tu comentario