11 de diciembre 2001 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

La cotización del dólar a futuro en el mercado paralelo (el BCRA prohibió las operaciones) siguió firme ayer con rendimientos anualizados que llegan a 420%. Por las operaciones que se hacen a 30 días, la divisa norteamericana se transó a 1,32-1,36 peso, en tanto que a seis meses, trepó a 1,57-1,63. En este último caso representaba una tasa de interés implícita de 120% anual. El más largo plazo en que se opera es un año, y por este tipo de operaciones, se pactó a 1,75 peso, con un rendimiento de 78%. Hay muchas empresas extranjeras sacando coberturas respecto de probables variaciones en el tipo de cambio, aunque sigue siendo escaso el total negociado.

• Impactó mucho ayer un artículo publicado por el economista norteamericano Paul Krugman sobre la Argentina en su sitio de Internet y que circuló por e-mail en diferentes mesas de dinero. «Odio decirlo, pero mis lectores del 'New York Times' (donde habitualmente escribe una columna) no están interesados en la Argentina como deberían, y por ello estoy poniendo este artículo aquí (en su sitio de Internet). Espero que alguien lo mire y sea de algún uso», señaló. Luego Krugman destaca que la convertibilidad se lanzó para crear un ambiente en el que surja el libre mercado y que «es una cruel ironía que se impongan control de capitales, límite de extracción en bancos, regulación a los préstamos en nombre de la convertibilidad». Destaca, en realidad como siempre lo hizo, que la devaluación a través de una caída en los precios o deflación es un proceso muy doloroso, que la dolarización no ofrece cura, y que la única salida es a través de alguna forma de devaluación nominal. Por último, el economista señala que no habría hiperinflación si se sigue ese camino, pero que el problema sería la deuda privada en dólares. Las soluciones que propone a ese problema: «pesificar» las deudas en dólares o que el gobierno compense las pérdidas de capital a los deudores. «No vale más la pena defender el tipo de cambio fijo», concluye.


• Para los inversores pasó a ser determinante la jurisdicción legal de un título público y es lo que los analistas están aconsejando a grandes clientes mirar de sus tenencias. Los Global tienen en los tribunales de Nueva York o Londres su jurisdicción, en tanto que la mayoría de los bonos del Tesoro y los BOCON la tienen en Buenos Aires. No es un tema menor, ya que en caso de no pago de un vencimiento, se estima como más problemático para el gobierno, si se trata de aquellos con jurisdicción en el extranjero. Visto de otra manera, el gobierno, en el peor de los casos, tiene un incentivo mayor a no pagar los locales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar