8 de mayo 2003 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

• No había mucho para festejar en el equipo económico ayer tras la jornada financiera: el dólar terminó muy ofrecido a $ 2,82 y en la plaza cambiaria se descuenta que deberá seguir emitiendo y comprando divisas fuerte en los próximos días. El anuncio de las medidas liberando restricciones no tuvo un efecto significativo y las metas acordadas para emitir con el FMI -son $ 1.500 millones hasta fin de junio- se podrían consumir en pocas jornadas.

  
• Las tasas en plazo fijo llegan a casi 30% anual a seis meses. Es lo que ofrecen dos grandes entidades europeas con gran cantidad de sucursales. Se están haciendo de liquidez para hacer frente a posibles amparos, retiros del «corralón», y lo que pudiera pasar por el «efecto K». La posible presidencia de Néstor Kirchner que quedó visto que no genera pánico pero tampoco entusiasmo en operadores. «Si López Murphy hubiera entrado en el ballottage, hoy el Central estaría comprando u$s 500 millones por día ante el ingreso de divisas que hubiera generado», dijo a este diario el tesorero de un banco norteamericano.

• Pero la duda en el Banco Central - y en las mismas entidades financieras-pasa por el impacto que podría en los depósitos a plazo fijo, si el «efecto K», hoy, neutro, se transforma en negativo en los primeros meses de una eventual gestión del patagónico. El 80% de las colocaciones a plazo están a 30 días o menos.Y además la desprogramación que se hizo de los depósitos mayores a $ 100.000 se retiran en tres meses aproximadamente. Por eso la cautela de bancos y la liquidez que acumulan aún perdiendo plata ya que ese 30% anual que pagan por captar plazo fijo no lo recuperan ni comprando Lebac.

• Un dato que se destaca en el mercado es el volumen creciente de operaciones en la Bolsa. De un promedio de $ 30 millones diarios, se pasó a días con casi $ 100 millones. Ayer, por ejemplo, el volumen ascendió a $ 50 millones. Pero, por otra parte, $ 18 millones corresponden a compras de CEDEAR, acciones extranjeras que cotizan en el mercado porteño. El monto equivale a unos 6 millones de dólares y se estima que una parte sustancial de estas acciones se termina transfiriendo a Nueva York. Es el mecanismo que siguen utilizando las empresas que desean enviar fondos al exterior, aunque ahora el control de cambios se flexibilizó.
 
• Lentamente, se nota mayor interés de los bancos y, sobre todo, de compañías especializadas en negocios bursátiles, por ofrecer nuevos fondos comunes de inversión en el mercado local. Varias compañías relanzaron sus fondos de money market para tentar a inversores institucionales con altas tasas. Pero lo más novedoso que saldría en las próximas semanas es el primer fondo que se dedicará a invertir en acciones asiáticas. Lo está preparando el fondo inglés Schroders.

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