Los empresarios quieren que piso salarial "sirva para alentar trabajo en blanco"
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Consideró, en este sentido, que el salario mínimo debe ajustarse en torno de una cifra que aliente "el trabajo en blanco, antes que tener un número elevado que aleje esa posibilidad y produzca arreglos fuera de las reglas de juego legales o favorezca el trabajo en negro".
Si bien se abstuvo de "hablar de números", fuentes cercanas a la Unión Industrial Argentina (UIA), de la que Funes de Rioja también forma parte, dijeron que el sector propondría en la reunión de mañana una mejora del 13 por ciento del haber mínimo, para llevarlo a unos 2.600 pesos, de los 2.300 actuales.
Además, el presidente de la COPAL destacó la importancia de preservar a las economías regionales: "Intentamos proteger sectores y categorías vulnerables manteniendo las equidades salariales", sostuvo el empresario.
La CTA oficialista que lidera Hugo Yasky, junto con el sector gremial de la CGT enfrentado a Moyano, pretenden llevar el haber mínimo a casi 2.900 pesos: 2.875, en caso de aplicar una mejora efectiva del 25 por ciento.
"Los 2.900 pesos de salario mínimo surgen de un 25 por ciento de aumento salarial, que fue el techo de la mayoría de las paritarias. Entendemos que es un porcentaje adecuado", sostuvo Yasky, en declaraciones periodísticas.
En tanto, las tres entidades agropecuarias que concurrirían al Ministerio de Trabajo, a diferencia de FAA, se abstendrían de votar, por entender que el sueldo básico de los peones rurales "se debe discutir en otros ámbitos".
De todos modos, dirigentes del sector sí tomaron parte este lunes en la reunión celebrada en la Bolsa, al igual que banqueros y autoridades de la Cámara de Comercio, no así el presidente de la casa, Adelmo Gabbi, de viaje en el exterior.
Para establecer el nuevo haber mínimo sin la necesidad de que intervenga el Gobierno se requieren 24 votos positivos de los 32 invitados formalmente a tomar parte del Consejo salarial, 16 representantes de los trabajadores y otros tantos de las cámaras empresariales y el sector patronal.
El secretario genera de la CGT argumentó su postura diciendo que el gobierno de Cristina Kirchner busca imponer "por decreto" el piso salarial, una alternativa que, en efecto, podría concretarse en caso de que los integrantes del Consejo no logren reunir los 24 votos positivos necesarios para impulsar cualquier medida, de manera orgánica.
En 2011, Moyano sí concurrió al encuentro y se terminó fotografiando junto a Cristina al término de la reunión, cuando el haber mínimo trepó a los 2.300, pero en esta ocasión el líder camionero le dará la espalda al Consejo, que sesionará por noveno año consecutivo, mientras se mantiene firme en su demanda de $ 3.500 como piso salarial.
Por su parte, la CTA opositora, que encabeza Pablo Micheli -no fue invitado a la reunión en el Ministerio-, exigirá este martes un salario mínimo de 5.000, en una movilización que contará con la adhesión de Buzzi frente a la cartera laboral.



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