El gobierno aspira a cerrar antes de fin de año un acuerdo con el Club de París sobre la deuda en cesación de pagos, mientras avanza en las negociaciones con el FMI y con los tenedores de bonos que no aceptaron el canje de deuda en 2005, informó el ministro de Economía, Amado Boudou.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Esperamos que dentro de este año esté encaminada la solución" con el Club de París, declaró Boudou.
"Los 'holdouts' y el Club de París son los temas principales de la Argentina por resolver", sostuvo
El Club de París y el Fondo Monetario Internacional (FMI) "son dos temas que son paralelos pero tienen algún punto de intersección, por eso estamos trabajando en ambos temas independientemente viendo que el diseño final sea el mejor para la Argentina, en nuestra estrategia de vuelta a los mercados financieros", destacó el jefe del Palacio de Hacienda.
Boudou subrayó en tanto que con el FMI sólo "se puede esperar un intercambio técnico de datos", sin que se apruebe una revisión por parte del organismo multilateral de las cuentas nacionales, tal como establece el Artículo IV de la entidad.
Por ello, apuesta a conseguir un acuerdo con el Club de París que no implique un entendimiento con el Fondo, pese a que esto exigido por la carta orgánica del grupo de acreedores.
"Hay casos concretos de países que han avanzado con el Club de París sin el Fondo", aseguró el ministro, quien citó como ejemplo el de Nigeria.
El funcionario aclaró no obstante que "el acercamiento con el FMI es institucional, conceptual y no financiero". "No tenemos necesidad de financiamiento", subrayó Boudou, quien reiteró que en 2010 la Argentina enfrentará vencimientos por unos 13.000 millones de dólares, un calendario "muy desahogado financieramente respecto a 2009".
En cuanto a las negociaciones con los tenedores de bonos que no aceptaron la reestructuración de la deuda en cesación de pagos, Boudou precisó que la oferta que recibirán "será peor a la de 2005", debido a la ley "candado" que impide mejorar las condiciones ofertadas hace cuatro años.
Subrayó además que el gobierno buscará "una regla que separe a los fondos 'buitres' de que aquellos tenedores que no aceptaron el canje". "Lo ideal sería una autoselección", señaló.
El titular del Palacio de Hacienda admitió que "Argentina tuvo una desaceleración de la economía".
Se negó sin embargo a afirmar que haya entrado en recesión, aunque el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reconoció el viernes que en el segundo trimestre el PIB cayó un 0,8 por ciento, interrumpiendo un proceso de crecimiento durante 25 trimestres consecutivos que se inició en el primer período de 2003.
"Argentina empieza a tener una aceleración mayor que la que tuvimos en el primer semestre. En el tercer trimestre vamos a tener una variación positiva", pronosticó, a la vez que destacó que "se ha venido frenando" la salida de capitales.
Sí reconoció en cambio que el país padece "falta de credibilidad" y que "todo se pone en duda", pero confió en que la situación se reencauzará en el corto plazo, mediante la revisión del funcionamiento del INDEC y sus estadísticas económicas. "Es un tema sociológico el de la confianza, y eso se va a ir dando con el tiempo".
Destacó en tanto la "relación estratégica" con Brasil, a la que consideró "una herramienta formidable para sostener a ambas economías" en el marco de la crisis internacional, y minimizó la dimensión de las trabas comerciales impuestas por Argentina al intercambio comercial con Brasil, al considerar que en volumen de dinero sólo afecta al seis por ciento del comercio bilateral.
Dejá tu comentario