Wall Street cerró una de sus peores semanas desde las turbulentas jornadas de finales de 2008, para perder todo lo ganado en lo que va de año, pese a la difusión de los mejores datos de creación de empleo en Estados Unidos de los últimos cuatro años.
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Paralelamente los líderes europeos buscan restaurar la confianza en el euro en la medida que la escalada de la crisis griega amenaza con contagiar a Portugal y España, poniendo a prueba la estabilidad de la moneda creada hace 11 años y sacudiendo los mercados financieros de todo el mundo.
El Dow Jones de Industriales, el principal indicador de la Bolsa de Nueva York, bajó un 1,33% para terminar la semana con un descenso acumulado del 5,71%, el más pronunciado desde la primera semana de marzo de 2009.
Medida por los puntos perdidos durante la semana (628), ésta ha sido la peor semana para el Dow Jones de Industriales desde los meses que siguieron al derrumbe de Lehman Brothers en septiembre de 2008, según los analistas.
El selectivo S&P 500 bajó este viernes el 1,53%, lo que supone una caída acumulada durante la semana del 6,39%; mientas que Nasdaq descendió el 2,33% y terminó la semana con una caída conjunta del 7,95%.
Con el descenso del viernes, el cuarto consecutivo, Wall Street ha perdido todo el terreno ganado en lo que va de año, de forma que el Dow Jones, que se encuentra en 10.380,43 puntos, está un 0,46% por debajo de las 10.428,05 unidades con que cerró 2009.
De igual manera, el S&P 500, que está en 1.110,88 puntos, se sitúa un 0,38% por debajo de las 1.115,10 unidades que tenía al cierre del año pasado; al tiempo que el Nasdaq, en 2.265,64 puntos, arrastra un descenso del 0,15% respecto a los 2.269,15 en los que cambió de año.
Los descensos de esta jornada tuvieron lugar pese a haberse conocido antes de la apertura de los mercados neoyorquinos que en abril se crearon 290.000 empleos en Estados Unidos, la cifra más alta desde marzo de 2006.
También se supo que el desempleo subió dos décimas el mes pasado y alcanzó al 9,9% de la población activa, lo que da una muestra de que miles de personas que habían abandonado la búsqueda de trabajo han decidido volver a intentarlo.
En el mercado pesó más el ambiente de incertidumbre que rodea a la situación macroeconómica de Grecia y el temor a que ésta se contagie a otros países europeos, así como el susto que se llevaron el jueves los inversores al ver que en cuestión de minutos los principales índices caían más de un 9% por causas que aún no se han esclarecido.
Ese momentáneo descenso fue el más pronunciado jamás vivido por el Dow Jones, que llegó a perder 998 puntos, 500 de ellos en cuestión de cinco minutos, aunque finalmente cerró con una caída del 3,2%, al perder 347,8 unidades, el mayor retroceso por puntos de los últimos quince meses.
Además, el Nasdaq tuvo que cancelar las contrataciones sobre 296 valores en los que se registraron oscilaciones de precios de al menos el 60% en la penúltima hora de negociaciones del jueves.
En esta sesión también aumentó la presión el resultado electoral obtenido en el Reino Unido, que obligará a negociar un Gobierno de coalición.
Tan sólo cuatro valores del Dow Jones cerraron con ganancias, liderados por Kraft, que subió el 2,94% después de haber difundido el jueves unos resultados mejores de lo esperado.
Los otros tres valores del Dow Jones que cerraron en positivo fueron Coca Cola (0,71%), Verizon (0,64%) y Alcoa (0,50%), mientras que las caídas fueron lideradas por American Express, que se dejó hoy un 4,47% en la Bolsa de Nueva York.
También registraron pérdidas superiores a los dos puntos porcentuales HP (-3,31%), Cisco (-3,05%), Microsoft (-2,66%), United Technologies (-2,50%), General Electric (-2,48%), Merck (-2,28%), Caterpillar (-2,20%), 3M (-2,04%) y McDonald's (-2,03%), en un día en que la rentabilidad de la deuda estadounidense rondaba el 3,42% en los bonos a diez años.
Mientras tanto, la bolsa de París sufrió la mayor baja de las plazas europeas, con el -4,60%.
La bolsa española bajó el 3,28 por ciento, la cuarta mayor caída anual, afectada por el retroceso de las plazas internacionales por el miedo a que se extienda la crisis de la deuda griega a otros países.
El índice de referencia del mercado nacional, el Ibex-35, perdió 306,50 puntos (3,28 por ciento), hasta 9.046,10 puntos, un nivel similar al registrado en mayo pasado.
La bolsa española ha bajado esta semana el 13,78 por ciento, el segundo mayor descenso semanal de su historia, en tanto que las pérdidas anuales aumentan al 24,24 por ciento.
En tanto, Frankfurt cerró la jornada de ayer con una baja importante de 3,27%, así como Milán -muy castigada el jueves- y Londres, en la jornada post-electoral, resignó el 2,62%.
El índice Dj Stoxx 600, que registra la evolución de los principales títulos en las bolsas europeas, perdió 3,94%, con lo cual las empresas del viejo continente redujeron su capitalización bursátil en 183.000 millones de euros.
En la semana, la capitalización bursátil de las empresas que cotizan en Europa cayó 440.000 millones de euros.