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La Bolsa de Tokio retrocedió por tercer día consecutivo presionado por los descensos originados en la fortaleza del yen y fuertes caídas entre los valores bancarios. Al cierre del día, el índice Nikkei de los 225 principales valores perdió 27,52 puntos, o 0,32%, hasta situarse en 8.650,52 puntos. El indicador Topix, que reúne todos los valores de la primera sección, cayó 4,24 puntos, o 0,5%, hasta los 849,35 puntos. El volumen de negociaciones fue de 799,07 millones de acciones, frente a los 930,96 millones del miércoles. Los valores en descenso superaron aquellos en ascenso por 827 contra 529, mientras que 139 valores no registraron variación. Por la mañana, los valores de las empresas de alta tecnología protagonizaron los descensos debido al retroceso del día anterior en Wall Street y al debilitamiento del dólar que llegó a bajar hasta los 118,64 yenes.
La Bolsa de Valores de Londres cerró ayer al alza alentada por las espectaculares ganancias del grupo hotelero Six Continents, que por segunda vez recibió una oferta de compra por más de 8.000 millones de euros (8.560 millones de dólares) por parte del empresario Hugh Osmond. El índice principal FTSE ganó 28,9 puntos, 0,79%, para situarse en 3.687,2, mientras que el índice intermedio FTSE 250, en cambio, cayó 6,6 puntos, 0,16%, y quedó en 4.071,7 puntos.
Las acciones de Six Continents subieron 25,5 peniques, 4%, y terminaron a 615,5. Este movimiento permitió al Footsie acabar la sesión en terreno positivo, pese a la caída en Wall Street debida a la perspectiva de una guerra en Irak y a las malas noticias económicas. Entre los ganadores en el parqué londinense se destacó la empresa de bebidas Diageo, que anunció beneficios en el segundo semestre de 2002.
El consuelo es que la jornada fue menos mala que la anterior. Lo peor es que, a diferencia del miércoles, esta vez no hubo ninguna razón puntual y que fuera local, como para explicar por qué el Bovespa cerró en baja. Es cierto que un retroceso de 0,34% como el de ayer, cuando el índice quedó en 10.216,84 puntos no es mucho, pero si le adicionamos el hecho de que el real reemprendió su camino descendente frente al dólar, al finalizar en R$ 3,615 por billete norteamericano, no queda demasiado lugar para los festejos. La noticia de que el gobierno planea comprar cerca de u$s 2.170 millones en el mercado para efectuar el pago de parte de su deuda fue tal vez lo que más golpeó al frente monetario, en tanto la ironía de la jornada fue la declaración del FMI que el recorte de tasas del COPM resultaba acertado. Con magros u$s 114 millones negociados, el volumen no aportó realmente ninguna información.
La jornada terminó con el IPSA del lado ganador, pero es difícil decir que algo cambió en el mercado en las últimas 24 horas. En el fondo fue casi lo opuesto porque entre lo mejor y lo peor de la rueda, el índice apenas alcanzó a marcar una diferencia de 0,35%, mostrando una vez más la falta de "opiniones" que impera en el mercado. Es así que se puede decir que 0,14% que ganaron las acciones al cerrar el índice en 1.005,54 puntos fue en el mejor de los casos algo incidental. De hecho las dos mayores variaciones de la jornada correspondieron al Banco de Chile que ganó 1,85%, en tanto que Soquimich perdía 1,9%. El resto de los integrantes del IPSA se movió entre estas dos puntas, aunque más cerca de la neutralidad que de los extremos. Sin demasiadas presiones, el dólar experimentó una leve suba frente al peso que terminó en $ 748,1 por billete norteamericano. Un nota de atención: la tasa de los PRC terminó en suba.
Bien. Nada genial pero bien. Todavía nos falta algo más de tiempo para sacar alguna conclusión, pero mientras tanto va creciendo la impresión de que las acciones aztecas se han "desenganchado" de los vaivenes neoyorquinos, lo cual para los tiempos que corren no puede sino ser algo positivo. Es cierto que 0,4% que ganó el IPC al cerrar en 5.880,9 puntos no es algo "impresionante" pero al menos alcanza para poder apostar a que la semana queda hoy del lado ganador. En gran medida la "independencia" que mostró ayer la plaza local se vinculó con una operación en bloque en Maizoro que se llevó 18% del volumen negociado. Si bien lo bursátil muestra algunos signos de fortaleza, en el frente cambiario el peso marcó una nueva baja frente al dólar que cerró en $ 10,98 por billete norteamericano. Esta dicotomía entre lo bursátil y lo cambiario habrá de resolverse en algún momento, pero por ahora no importa demasiado.




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