28 de marzo 2003 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

• JAPÓN

La Bolsa de Tokio experimentó ayer una leve alza, durante una jornada caracterizada por la cautela de los operadores, dado el desarrollo de la guerra en Irak. Así, el índice Nikkei avanzó 16,75 puntos (0,20%) y terminó en los 8.368 enteros. A lo largo de la rueda, el recinto nipón se movió sin un rumbo definido, dejando en claro que los inversores están más pendientes de las imágenes que llegan de la guerra que de los cuadros con las cotizaciones. Aunque el mercado logró cerrar en positivo, las ganancias entre las compañías exportadoras fueron amortiguadas por la caída en Wall Street durante la jornada previa. Adicionalmente, los analistas señalaron que, a medida que se acerca el cierre de cuentas del año fiscal 2002, el 31 de este mes, los inversores se muestran más reacios a tomar nuevas posiciones en acciones.

• LONDRES

La Bolsa de Londres ayer cerró en baja, arrastrada por la percepción generalizada entre los inversores de que la guerra en Irak se prolongará por más tiempo que el estimado en un principio. De esta forma, el índice FTSE 100 se contrajo 64 puntos, equivalente a 1,69%, y cerró en las 3.729,1 unidades. Tras dos jornadas en alza, el recinto londinense volvió a finalizar ayer en terreno negativo, afectado por las caídas en Wall Street y la preocupación de los operadores sobre la marcha de la guerra en Irak. En este contexto, los grandes perdedores de la rueda fueron las compañías aseguradoras, los bancos y las petroleras. Así, las acciones de Aviva y Friends cedieron 15 y 2,5 peniques, en tanto que los valores del Royal Bank of Scotland concluyeron la sesión con un retroceso de 14 peniques. El panorama no fue mejor entre las petroleras: British Petroleum y Shell se replegaron 13,25 y 10,75 peniques en cada caso.

• BRASIL

La alta correlación que está mostrando últimamente la Bolsa paulista con la de Nueva York sugiere que, de haber permanecido operando una hora más (para coincidir con el cierre del NYSE), el resultado podría haber sido negativo, en lugar de la suba que tuvimos, cuando el Bovespa cerró en 112.333,48 puntos, mostrando una mejora de 0,24%. La suba de 0,2% que experimentó el dólar al quedar en R$ 3,387 (atención que es elevada, considerando el ingreso de dólares por la colocación de nuevos bonos en el exterior que se dio en estos días) apunta un poco en este mismo sentido. En el frente local, los dos hechos más importantes fueron la noticia de que el gobierno no tratará hasta el año que viene la ley, dando más autonomía al Banco Central, y los rumores sobre un posible (aunque desmentido) incremento en el CMFP (impuesto a las transacciones financieras), aunque no afectaron a los inversores.

• CHILE

El IPSA resiste como algunas de las ciudades en el Golfo. La derrota parece inminente, pero, al menos hasta aquí, sigue "a flote". Con apenas once papeles mostrando variaciones de más de 1% (lo peor, Besalco, que perdió 4,74%; y lo mejor, la Embotelladora Andina, una de las triunfadoras en la "guerra de las cervezas", que subió 2,47%), el IPSA terminó la sesión en 1.004,04 puntos mostrando una pérdida de 0,39%. Decir que "en el fondo no pasó nada" es simplemente repetir lo que se ha estado diciendo hace ya casi una semana. Distinto fue el caso del mercado cambiario, donde el peso, luego de varias jornadas en suba, retrocedió a $ 728,5 por billete norteamericano. Si bien es cierto que el malhumor que genera la situación global y, en particular, la nueva disparada del petróleo golpeó a los inversores, lo más significativo es la falta de noticias locales capaces de impulsar algo de optimismo al ámbito bursátil.

• MÉXICO

Casi se podría decir que la sesión de ayer fue "impresionante". Pero no impresionante por la magnitud de la variación que tuvo el IPC, sino todo lo contrario, es decir, por lo poco que se movió. Arrancando con una merma de 0,32%, quedando casi a la par hacia la mitad de la rueda para alcanzar una suba máxima de 0,38% un par de horas antes del cierre, el principal índice de las acciones aztecas cerró el día en 5.951,34 puntos. Esto significó en la práctica quedar sin cambios y nominalmente retroceder 0,02%. Si bien es cierto que el saldo final fue mejor que el de muchas otras Bolsas de la región, el bajísimo volumen negociado le quita cualquier significancia a lo ocurrido y no permite hacer más análisis que el hecho de que los inversores han decidido dar un paso al costado. Algo similar se puede aplicar al peso, que cerró con una ligera pérdida en $ 10,735 por dólar, a pesar de la elevada liquidez imperante.

Dejá tu comentario

Te puede interesar