Los mercados que más siguen los argentinos
-
El endeble cese al fuego entre EEUU e Irán trae alivio a los mercados
-
Ganó miles de dólares y enseña sus trucos en las redes sociales: los métodos virales de la influencer del ahorro
La Bolsa de Tokio registró un alza que la situó en sus niveles más altos en nueve meses, ayudada por los resultados de una encuesta oficial que describe una mejora en las previsiones inversoras de los empresarios japoneses. El indicador selectivo Nikkei subió 195,38 puntos, o 2,15%, hasta cerrar en 9.278,49 puntos, un nivel que no tocaba desde el 30 de setiembre pasado. El indicador Topix ganó 12,82 puntos, hasta los 916,26 puntos. El volumen de negociaciones fue de 1.777 millones de acciones. Los valores en ascenso superaron aquellos en descenso por 927 contra 491, mientras que 108 títulos no registraron variación. El anuncio de que el sentimiento inversor de las empresas entre abril y junio mejoró de -10 a -5, revelado en el informe trimestral Tankan, que realiza el Banco de Japón, fue el incentivo que centró las negociaciones de la jornada, dijeron los expertos.
La Bolsa de Valores de Londres cerró a la baja, y su índice FTSE 100 cayó 67,3 puntos, 1,67%, para quedar en 3.963,9 puntos, su nivel más bajo en más de cinco semanas. El índice intermedio FTSE 250 también retrocedió 38 puntos, 0,77%, hasta los 4.925,4 puntos. El «footsie», como se conoce popularmente al índice principal, acabó la sesión por debajo de la barrera psicológica de los 4.000 puntos, debido a una crisis de confianza de los inversores tras la divulgación el lunes de algunos datos económicos negativos en los EE.UU. El pesimismo se acentuó por la publicación de un informe que muestra un descenso de la producción manufacturera del Reino Unido durante el pasado mes de junio. El sector más perjudicado fue la banca, donde numerosas entidades registraron pérdidas. Las acciones de Barclays y Royal Bank of Scotland retrocedieron para quedar a 437,75 y 1.664 peniques, en cada caso.
El mercado sigue bailando al son de los teléfonos. Esto significa que luego del susto de los dos últimos días quedó claro que detrás de todo el ruido político los aumentos tarifarios están para quedarse. Así de la mano de la suba de Tele Norte, Brasil Telecom y las demás del sector (excluida Embratel con más peso en la telefonía internacional) el Bovespa arrancó el semestre con una suba de 2,46% que lo dejó en 13.291,1 puntos. El real, por su parte, mostró también una suba trepando a R$ 2,84 por dólar. Esto no debe sorprender en la medida en que todavía faltarían entrar cerca de u$s 300 millones de los u$s 500 millones que tomó Petrobrás la semana pasada por medio de un bono. Si sumamos, además, el anuncio de que el superávit del saldo comercial del primer semestre batió todos los récords, es casi una "fija" que el dólar no será fuente de "sorpresas" en las próximas semanas.
El papel de la jornada fue sin dudas Enersis. No tanto por lo que varió el precio de sus acciones, sino porque finalizada la ampliación de capital de la empresa, el mercado se quitó de encima una operación que lo tenía deprimido desde hace casi 15 días (la "malaria" comenzó el 17 de junio). Si bien algunos hablaron del éxito de la colocación, para otros fue más importante el anuncio de la nueva reestructuración de la firma. Veremos qué pasa del próximo 20 de noviembre al 20 de diciembre cuando se haga la oferta del remanente no subscripto por los accionistas. Tal vez lo más curioso de lo ocurrido ayer es que aun ganando el IPSA un importante 2,11% (al cerrar en 1.253,98 puntos) el volumen negociado siguió "clavado" en u$s 20 millones. O crece el interés de los inversores en las próximas semanas, o las acciones habrán de enfrentar tiempos más duros. El peso, firme en $ 698,3 por dólar.
Mientras los demás mercados latinos arrancaron julio del lado ganador, las primeras operaciones en papeles aztecas mostraban una caída promedio de 0,5%. Es posible que esto no fuera más que la reacción a que ésta haya sido la plaza de mejor evolución durante junio, pero al final no importa demasiado porque pasada la media rueda los precios se recuperaron y para cuando llegaba el momento de apagar las computadoras, el IPC mostraba una mejora de 0,97%, quedando en 7.123,54 puntos. Lo que sí resultó claro fue el motivo de la recuperación: la exitosa colocación de los CETES. No sólo estos papeles debieron de pagar el menor rendimiento de su historia, apenas 4,38% a 28 días, sino que la demanda de ellos rompió todos los registros anteriores. De todas formas, hay que tener prudencia al analizar estos datos, porque la demanda se concentró en el extremo corto de la curva sugiriendo que persisten dudas.



Dejá tu comentario