Los mercados que más siguen los argentinos
-
Estrecho de Ormuz: Teherán exige peaje en criptomonedas
-
Debate por la medición de la pobreza: las tres razones que explican la magnitud de la baja, según especialistas
La Bolsa de Tokio se apuntó ayer una suba modesta de precios debido a la compra de títulos vinculados a la demanda interna, que lograron superar las ventas de los sectores exportadores. A última hora del día, el indicador selectivo Nikkei subió 27,19 puntos (0,26%), para cerrar en 10.502,29, mientras que el general Topix, lo hizo 0,46 puntos, hasta 1.043,66 unidades. Fuentes del mercado dijeron que la jornada fue muy volátil, entre compras de los sectores volcados a la demanda interna del país y ventas de los exportadores y financieros debido a la fuerte tendencia alcista del yen frente al dólar. Aunque la jornada abrió con solidez para aprovechar los bajos precios que el fuerte desplome del lunes dio a las acciones, al haber sufrido la mayor caída del año de 4,2%, la tendencia alcista que siguió mostrando el yen causó la venta de los títulos exportadores y aminoró la recuperación.
La Bolsa de Valores de Londres cerró ayer ligeramente al alza y su índice FTSE 100 subió 14,7 puntos, 0,35% para quedar en 4.236,4 puntos, pese a la decepcionante sesión que vive Wall Street. El índice intermedio FTSE 250 también subió 11,3 puntos, 0,2% a 5.633 puntos. Entre los principales ganadores de ayer se situaron las compañías de telecomunicaciones. Así, Vodafone sumó 2,5 peniques hasta 126,25; MM02 avanzó 0,5 de penique y se situó en 60,25; mientras que BT ganó 4 peniques y llegó a 187. Los bancos y las aseguradoras también se situaron en terreno positivo en el parqué londinense, con el grupo sudafricano de servicios financieros Old Mutual encabezando la lista de ganadores del FTSE 100 al acumular 2,75 peniques y quedar a 96. Muy de cerca le siguió el especialista en mercados emergentes Standard Chartered, que avanzó 23,5 peniques y se situó en 873,5.
Ahora sí, con cuatro ruedas consecutivas a la baja, merced al significativo 2,35% que retrocedió ayer el Bovespa al cerrar en 16.057,85 puntos, ha llegado el momento de preocuparnos. En pos de tratar de seguir siendo optimistas, podemos aducir que al menos el dólar cerró en el mismo valor que en la víspera, R$ 2,923, y que la tasa de riesgo-país cayó poco más de 1% a 663 puntos. Pero mirando las cosas algo más de cerca, ni esto sirve de consuelo. Es que durante la mayor parte de la sesión el dólar mostró una inusitada fortaleza y sólo se recuperó a último momento cuando empezaron a ingresar divisas desde el sector exportador. Las causas del mal humor se pueden sintetizar en dos: por un lado, la fuerte suba del precio del petróleo; y por otro, la decisión del Banco Central de renovar apenas una fracción (13%) de los títulos que vencen el 1 de octubre. Tal vez, lo más importante es que reaparecieron las dudas.
Tal vez no fue más que por inercia a la buena rueda del martes, pero de todas formas, 0,15% que cedió ayer el IPSA al cerrar en 1.378,36 puntos puede verse como todo un triunfo frente a lo que sucedía en el resto del globo. En gran medida, lo que contribuyó a la firmeza fue la nueva suba del peso, que derribó el dólar a $ 656,5, quedando en el precio más bajo de los últimos 16 meses. En este escenario, entonces, el incremento de lo operado en Bolsa a u$s 34 millones termina siendo una señal positiva. De hecho, el Indice General marcó una suba de 0,32% y si a esto sumamos que el índice Adrian (que mide el comportamiento de las empresas con ADR) ganó 0,72%, resulta más que claro que la merma se circunscribió a unos pocos papeles locales entre los más líquidos, como es el caso de CTC, Masisa, Iansa, la Embotelladora Andina, etc. Por ahora entonces, el buen humor entre los inversores sobrevive.
Seguimos donde estábamos. Durante las últimas tres ruedas, lo más que ha estado haciendo el mercado es oscilar en torno a la línea de los 7.800 puntos, quedando ayer en 7.788,08 unidades tras retroceder 0,59%. Habiendo marcado apenas la semana pasada el máximo en lo que va del año, podríamos suponer que lo que ocurre es apenas un "proceso de digestión" a la suba previa. De ser así, no habría nada de lo que preocuparse. De hecho, revisando la lista de los papelees que lideraron la última merma, vemos a Televisa, que es una de las estrellas en lo que va de 2003, seguida de Telmex, que en las últimas ruedas registró una importante recuperación. Claro que la visión también puede ser diferente. Sin motivos locales para seguir creciendo, y ante la debilidad del escenario internacional, los papeles aztecas han quedado en una especie de limbo. Un limbo que puede empeorar si sigue creciendo la inflación.




Dejá tu comentario