Luis Zanon: "Queremos reabrir la fábrica ya"
Luis Zanon accedió a hablar con Ambito Nacional sobre el conflicto que mantiene con el sindicato ceramista. Dice que el problema no es gremial sino que se trata de un nuevo modelo político. Pese a una oferta de Brasil, quiere seguir operando en Neuquén.
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Periodista: ¿En qué situación está hoy Zanon?
Luis Zanon (h): Tenemos la planta tomada desde fines de octubre del año pasado. Los empleados están despedidos, pero ocupan la planta y venden el stock que quedó de la producción. Y eso es robo.
P.: ¿Cuántos empleados son los que ocupan la planta?
L.Z.(h): No sabemos bien, debe ser un grupo chico de empleados acompañado por otro que no perteneció nunca a la fábrica. Todos dirigidos por el sindicalista Raúl Godoy, por eso creemos que esto es un problema político y no una legítima protesta de obreros.
P.: ¿Tuvieron algún tipo de diálogo con el sindicato?
Luis Zanon: Sí, claro. Tuvimos varios encuentros, inclusive vinieron hasta acá y terminamos acordando, sellando con un abrazo en esta oficina el pacto, pero después no sabemos qué pasó. No entendemos.
L.Z.(h): Ellos se amparan bajo la figura legal del lock out patronal, que sí existió y por el cual se embargó y secuestró 40% del producto terminado para cubrir los sueldos. Pero eso ya no existe, porque presentamos un recurso ante la Corte Suprema de Justicia y se impidió el accionar por lock out.
P.: ¿Y qué pasó entonces?
P.: ¿Cuál es la situación legal actual de la empresa?
L.Z.(h): Estamos en concurso preventivo de acreedores y realizamos una presentación penal por la usurpación de la planta y la venta ilegal de los productos.
P.: Pero ustedes llevaron también una propuesta de reactivación...
L.Z.(h): Sí, en febrero pasado. Es un plan de reactivación que le presentamos al director de Industria y Comercio de Neuquén, Marcelo Berenguer y al ingeniero Rubén Larrondo. Pero el sindicato rechazó la propuesta. Sistemáticamente rechazan cualquier propuesta.
P.: ¿A qué atribuyen esa negativa?
L.Z.(h): Lo que pasa es que nosotros cometimos un error. Valoramos mal el conflicto, porque pensamos que era de origen gremial, sindical, y en realidad estamos frente a un nuevo modelo político.
P.: ¿Gremial?
L.Z.: Son lobos vestidos de cordero.
P.: ¿En qué consistía el plan de reactivación?
L.Z.(h): Básicamente en contratar a cien operarios independientes para poner en funcionamiento un horno que, en principio, produciría 120 mil metros cuadrados mensuales de cerámica, hasta lograr poner en marcha cuatro hornos más.
L.Z.: Si pudiéramos lograr esto ya, en las actuales condiciones de beneficios para la exportación, en cuatro o cinco meses podríamos hasta triplicar la cantidad de empleados.
P.: ¿Puede beneficiarlos la actual Ley de Quiebras?
L.Z.(h): No nos hemos puesto a pensar en eso, porque queremos seguir trabajando, tenemos una planta que permitiría vender mucho al exterior y darles trabajo a cientos de neuquinos ya. Es una paradoja: queremos y tenemos las condiciones para generar fuentes de trabajo pero no nos dejan.
P.: ¿Cuál fue el rol del gobierno de Neuquén frente a este problema?
L.Z.(h): La usurpación puede ser resuelta con una orden de desalojo, y eso puede significar un costo político. Pero, ¿cuál es el costo político? ¿Dar trabajo? ¿Permitir la reapertura de la fábrica?
P.: ¿Pensaron en irse de la provincia?
L.Z.: No, a pesar de que recibimos propuestas para mudarnos a Brasil decidimos quedarnos en Neuquén, porque es una provincia hermosa y llena de posibilidades. Llevo a la fábrica en la sangre, así que si muere, me muero con ella.
L.Z. (h): Somos una gran familia argentina con ganas de trabajar y no una multinacional. Por eso apostamos a este proyecto de reactivación para ponernos de pie nuevamente.
P.: ¿Creen que las autoridades nacional y provincial hacen todo lo que pueden para solucionar el problema?
L.Z.: Es una gran cadena, si no hay producción en la provincia tampoco lo habrá a nivel país.Y no es bueno andar tentando inversiones extranjeras si aquí no podemos resolver un problema de usurpación de propiedad privada, que además permitiría reactivar una importante industria y darles empleo a muchos argentinos.
Entrevista de Florencia Arbeleche



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