2 de enero 2004 - 00:00

Lula aprobó medida que perjudica a Argentina

El avance hacia una integración seria y total con Brasil se topó con un nuevo escollo: el presidente Lula Da Silva promulgó ayer finalmente la ley que grava todas las importaciones con un impuesto para las jubilaciones (con una alícuota de 7,6%). Lo más grave es que la medida no discrimina el origen de los productos y esto afecta las ventas argentinas. Hay que tener en cuenta que la balanza comercial entre ambos países en 2003 se revirtió y favorece claramente ahora a Brasil. Para Lula, significa un aumento de ingresos por u$s 2.000 millones en la recaudación de este impuesto. Para la Argentina, la medida constituye un freno a varios sectores que pueden exportar a Brasil ante un mercado interno deprimido.

Lula aprobó medida que perjudica a Argentina
A horas del final del año, los industriales brasileños tuvieron otro aliciente para festejar el tradicional «Réveillon»: el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva promulgó la ley que encarece todas las importaciones al obligarlas a pagar la Contribución para el Financiamiento de la Seguridad Social (Cofins) de 7,6%. Según consta en el diario oficial, Lula Da Silva promulgó la ley el 31 de diciembre pasado.

La ley no establece excepciones ni siquiera para los socios del Mercosur, es decir, la Argentina, Paraguay y Uruguay.

• Recaudación

El gobierno brasileño espera recaudar 2.000 millones de dólares extras este año por la tributación de los artículos importados, que servirán para compensar a los Estados de las pérdidas ocasionadas por la reciente reforma tributaria que disminuyó impuestos a las exportaciones. Los ingresos totales por Cofins serán superiores a 26.000 millones de dólares durante 2004.

La ley entrará en vigencia el próximo 15 de marzo, es decir, 90 días después de haber sido sancionada por el Congreso.
La norma ya provocó el rechazo de los importadores y las distintas cámaras binacionales que actúan en Brasil.

Pero el gobierno brasileño argumenta que las importaciones tienen que pagar esa carga previsional porque los productos nacionales también la abonan. En realidad, esta ley perfecciona un decreto firmado el 31 de octubre pasado por Lula Da Silva, quien, frente a la demora del Congreso, había establecido un modo indirecto para que las importaciones paguen la Cofins a partir de febrero de este año.

Quienes se verán más perjudicados serán las importaciones de bienes finales, como vehículos, vinos, neumáticos y productos lácteos, ya que la nueva ley termina con la acumulación en el pago de la Cofins, una vieja demanda de la industria brasileña.
Esto significa que la carga previsional pagada en una etapa de la cadena productiva podrá ser descontada en la siguiente.

Los analistas locales consideran que la norma atiende a dos de las principales promesas electorales de Lula Da Silva a los productores locales, que fueron terminar con los impuestos en cascada y colocar límites a las importaciones.

• Protesta

Por eso, para evitar una pérdida en la recaudación, el gobierno aumentó la alícuota de 3% a 7,6%, lo cual generó una fuerte protesta de los industriales y comerciantes. Para calmar ese frente, el gobierno accedió a exceptuar del aumento a tres rubros del sector servicios: transporte colectivo, salud y educación, y a las pequeñas y medianas empresas de software.

Hasta ahora, las importaciones no podían ser gravadas con cargas previsionales debido a un artículo de la Constitución. Pero ese artículo fue modificado en la reciente enmienda constitucional que realizó una reforma parcial del sistema impositivo.

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