15 de septiembre 2006 - 00:00

Lula rompe negociaciones con Evo por precio del gas

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva dijo ayer que Brasil está dispuesto a ayudar a Bolivia, pero que si este país persiste en adoptar «acciones unilaterales» que afectan los intereses de Petrobras, deberá «hacer algo más duro».

Sin embargo, el mandatario brasileño anunció también que el vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, se comprometió a «congelar» la decisión de tomar el control operativo y financiero de dos refinerías pertenecientes a la estatal brasileña, prácticamente sin compensación. En declaraciones por televisión, Lula dijo que está « preocupado» por la situación de la estatal Petrobras en Bolivia, y afirmó que su gobierno intentará «trabajar para resolver la cuestión con tranquilidad», pues si se llega al extremo de que ese país «tome decisiones unilaterales, nosotros vamos a pensar en cómo tomar medidas más duras».

Lula también dijo que « Bolivia es un país muy pobre y el pueblo boliviano necesita la ayuda de Brasil». Pero indicó que Morales enfrenta una serie de dificultades internas y «va a tener que trabajar para hacer una concertación que le permita una política internacional más consistente».

La relación entre los gobiernos de los dos países tocó ayer el peor momento desde la nacionalización de los hidrocarburos dispuesta por Evo Morales, al resolver el gobierno brasileño suspender las negociaciones por el precio del gas, como una manera de fijar «límites» a La Paz.

La decisión responde a que YPFB, la empresa petrolera estatal de Bolivia, asumió esta semana la propiedad de 51% y el control operativo de dos refinerías de Petrobras en territorio boliviano.

Además, YPFB quedó a cargo de todo el negocio de ventay exportación de combustibles y gas licuado, y advirtió que analizaría la compensación por las refinerías a la compañía brasileña, considerando los «beneficios extraordinarios» presuntamente obtenidos desde mayo de 2005.

  • Reacción

    «El presidente Lula reaccionó porque el asunto sorprendió. Si las relaciones no mejoran, no es por culpa de Brasil. El presidente fue claro y tenemos límites que tienen que ser respetados», dijo el ministro de Minas y Energía de Brasil, Silas Rondeau, que debía llegar hoy a La Paz para negociar sobre el precio del gas que su país le compra a Bolivia.

    Rondeau iba a arribar acompañado por el titular de Petrobras, José Sergio Gabrielli, pero según las fuentes brasileñas, las tratativas se suspendieron sin fecha, mientras desde Bolivia se dijo que el encuentro se postergó para el 9 de octubre.

    «La cancelación de mi viajerepresenta una reacción política. Siento una posición firme del presidente de que las cosas no pueden ser de otro modo», dijo Rondeau. Petrobras estaba negociando con Bolivia las condiciones nuevas de operación luego de la nacionalización de los hidrocarburos decretada el 1 de mayo por Morales. Pero por la resolución conocida esta semana, la brasileña deberá entregar los combustibles que produzca en Bolivia a YPFB, y ésta venderá los productos en el mercado externo e interno.
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