25 de agosto 2008 - 00:00

Maíz, nueva víctima de las políticas oficiales

Mientras el clima político en el interior vuelve a deteriorarse en forma geométrica, comienza a vislumbrarse una nueva víctima de la política económica interna: el maíz. El codiciado cereal volvería a retroceder en la campaña agrícola que se está iniciando, al sufrir un recorte que algunos ubican ya entre 15% y 20% (500.000 a 600.000 hectáreas menos), lo que haría caer la cosecha en, por lo menos, unos 3 o 4 millones de toneladas.

La baja se agregaría a las ya registradas por la producción láctea, la ganadera (se calcula un caída preliminar del rodeo de 1,5 millón de cabezas vacunas en el último año), y a la ya irreversible del trigo cuya siembra fue 1 millón de hectáreas más baja que la ya alicaída anterior.

La conjunción de mal humor, peores expectativas, clima inestable, un notable incremento en los costos de producción y las más recientes oscilaciones de los precios internacionales constituyen un cóctel no digerible para los productores que, mayoritariamente, se están pasando al cultivo de soja, acentuando así el desfase entre la oleaginosa y las restantes actividades agropecuarias.

Las perspectivas, complicadas para los rubros que dependen de este cereal de verano (alimentos balanceados, avicultura, cerdos, lechería, etc.), son más complejas aún para el propio gobierno que, en un año eleccionario como 2009, se deberá enfrentar -excepto que dé un inmediato y drástico giro en sus políticas- a menores ingresos fiscales (por menores exportaciones y por baja en las cotizaciones internacionales), menor cantidad de divisas y, posiblemente, una fuerte caída de la actividad económica en buena parte del país, como la que ya se vivió en meses pasados.

  • Hechos negativos

  • Así, la producción maicera local -cuya siembra en las áreas principales se inicia el mes próximo- volvería a colocarse en niveles bien por debajo de la de hace diez años atrás (campaña 97/98), cuando la cosecha rondó los 19,4 millones de toneladas. Además, en ese momento la tecnología, especialmente genética, era sensiblemente inferior a la que se dispone actualmente.

    Además del hecho de que el «humor» agropecuario no es, justamente, el más favorable para encarar en este momento voluminosas inversiones como las que requiere el cereal, los principales hechos negativos son dos. Por un lado, las inesperadas fluctuaciones en las cotizaciones internacionales del maíz en el último mes y medio, tras la abrupta mejora que falta combustible en el mercado (en algunas zonas el gasoil se paga por encima de $ 3 el litro), y en estos días tampoco parece fluida la provisión de urea.

  • Alternativa

    En este contexto, y aunque las cotizaciones de la soja retrocedieron más que las del maíz (en el mismo lapso), los costos directos de la oleaginosa, que ronda los u$s 250 por hectárea, es decir, casi la mitad de los del maíz, y el hecho de que sea un cultivo bastante más rústico, la hacen aparecer como una alternativa mucho más atractiva o, al menos, con menor riesgo por la plata que se «entierra».

    Otro elemento que conspira contra el cereal es el de los altos arrendamientos que, en muchos casos, ya se pagaron o vienen de contratos anteriores por varios años. En estos casos, el maíz, si el clima mejora, quedaría reservado sólo para las zonas típicas del cultivo y, especialmente, en los campos propios. En el resto, y probablemente también con menor tecnología, la actividad se inclinaría rotundamente a la soja, aunque se prevé que algo de cereal se hará también en zonas extrapampeanas. Sin embargo, buena parte sería para destinarlo a uso propio con hacienda, lo que disminuiría más aún la disponibilidad de grano para el mercado.

    Así entonces, ahora el maíz se agrega a la lista de retrocesos que van a pesar, no sólo en el nivel de actividad económica en el interior, sino especialmente, en las cuentas fiscales y en la balanza comercial que, tras el nuevo achicamiento que se proyecta para el período actual, ya muestra posibilidades de llegar a ser negativa el año que viene.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar