Más de Chávez: traba productos del Mercosur

Economía

Pese a las declaraciones de Hugo Chávez a favor de una «América sin fronteras» y de la integración regional en el Mercosur, Venezuela está actualmente poniendo fuertes trabas al ingreso de mercaderías provenientes del bloque. Diversas empresas tuvieron dificultades en 2006 para cobrar sus exportaciones a ese país.

Los empresarios brasileños tienen documentos que indican que las demoras en autorizar los pagos a las importaciones no fueron nunca menores que 75 días. Esos retrasos ocurrieron durante el año pasado y fueron de 90 días. Lo más grave del tema es que en el último tiempo los plazos de demora en los pagos se han incrementado a 120 días, obligando a los exportadores a financiar esas demoras engrosando sus costos y perdiendo competitividad frente a las empresas venezolanas.

Los retrasos excesivos están perjudicando con la misma intensidad a las grandes empresas y a las de menor tamaño. Ahora, con el empeoramiento de la situación, diversas cámaras empresarias están pidiendo al gobierno brasileño que interceda para evitar los perjuicios que generan a sus asociadas las trabas que pone Venezuela para liberar los pagos de sus mercaderías importadas.

Se quejan de que los importadores venezolanos son obligados a seguir un trámite burocrático subordinados a las decisiones de un órgano gubernamental, la comisión administradora de divisas (CADIVI). Este organismo está facultado para determinar cuándo, cuánto y de qué modo deberán ser hechos los pagos a las importaciones, independientemente de las condiciones acordadas por las empresas privadas. Es evidente que la política exterior llevada a cabo por Venezuela le produjo una disminución de las divisas, de los ingresos petroleros y del valor de su moneda que hizo que en 2003 su economía estuviera al borde del colapso. Por eso, el 5 de febrero de ese año se implantó un rígido control de cambios. Para administrar el convenio de control de cambio, entre el Ministerio de Finanzas y el Banco Central, se creó la CADIVI, con la misión de regular la disponibilidad de divisas asignadas por el Banco Central de Venezuela.

Es evidente que este órgano intervencionista compuesto por un complejo sistema de información y de administración de las divisas provoca serias demoras en los pagos al exterior, máxime cuando bajo ese sistema de control de cambio hay productos prioritarios que son los medicinales y alimentos. El resto de los productos debe aguardar que la CADIVI apruebe una partida de dólares. Este organismo es presidido por Manuel Antonio Barroso, licenciado en ciencias y artes militares. Lo notable es que con este sistema de control de cambios el proceso de incorporación de Venezuela al Mercosur continúe, sin que se tengan en cuenta las dificultades que origina.

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