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7 de septiembre 2006 - 00:00

Más duro EE.UU. con el país: le votó en contra en el BID

La reunión del directorio del Banco Interamericano de Desarrollo fue el escenario de una nueva disputa con Estados Unidos. Todo giró en torno a un préstamo al país por u$s 50 millones para desarrollo satelital. La posición norteamericana fue contundente: "Los organismos internacionales no están para financiar este tipo de emprendimientos". Pero detrás de esa polémica postura se encolumnan todas las diferencias existentes en la relación bilateral. Debe recordarse que en ese mismo escenario del BID también el gobierno de Bush votó en contra hace 30 días. Desde el pago total de la deuda al FMI, ese organismo y el Banco Mundial concentran las posturas contra la política oficial. Allí se expresa el malestar del G-7 por la política exterior del país. Desde el Ministerio de Economía se intentó justificar ayer que EE.UU. toma esa posición por la postura que la Argentina está adoptando en el FMI, donde apoya que países como China tengan más poder de voto. Podrá ser un factor, pero seguramente hay otros de mayor peso, como la cercanía del país con Hugo Chávez. Todo se da a 10 días del viaje de Néstor Kirchner a EE.UU.

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Felisa Miceli
Washington (Reuters) - El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgó ayer un préstamo de u$s 50 millones a la Argentina para un programa de desarrollo satelital (PROSAT) que permitirá tomar mediciones de humedad del suelo en zonas agrícolas, y la detección de plagas y posibles inundaciones.

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Más allá de la aprobación final, la votación mostró la frialdad por la que atraviesa la relación con Estados Unidos -Néstor Kirchner viaja en 10 días a Nueva York-, que por segunda vez consecutiva votó en contra de nuevos préstamos al país. «No creemos que este tipo de préstamos para financiar programas espaciales sea consistente con el mandato de los bancos multilaterales de desarrollo, que es ayudar a los países a lograr crecimiento económico sostenido y una reducción de la pobreza», dijo la representante del Tesoro en el BID, Brookly Mclaughlin.

«Aunque es un proyecto muy legítimo para la Argentina, y les deseamos mucha suerte, no es algo que los bancos multilaterales de desarrollotengan establecido realizar», agregó. El préstamo, el primero de un organismo multilateral para desarrollar un programa satelital de observación de la tierra, es a 20 años, con siete años de gracia, y contará con una contraparte local con un aporte de u$s 100 millones, dijo el BID en un comunicado.

Por su parte, la Cancillería argentina señalóque «a la luz de la votación producida en el seno del BID, la Argentina lamenta la visión expresada por ciertos países en el sentido de que proyectos científicos relacionados con tecnologías de punta no deben ser financiados por el BID».

«Esta financiación permitirá llevar a cabo un ambicioso proyecto cooperativo emprendido juntamente con Italia, para la conformación del llamado Sistema Italo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias, que contribuirá al mecanismo internacional de alerta temprana y prevención de catástrofes», sostuvo ayer el canciller, Jorge Taiana.

El clima conflictivo que reina entre EE.UU. y el gobierno de Néstor Kirchner se retroalimentapor la postura contraria que adopta la Argentina respecto de la propuesta estadounidensede reformar el FMI. Desde el Palacio de Hacienda señalaron que «la Argentina apoyóla propuesta de aumentar la cuota de China, Corea, México y Turquía en una primera etapa de la reforma sobre cuotas en el FMI». Claro que también se apoyó el pedido de los países de bajos ingresos para que haya un aumento de los votos básicos. «Nuestra objeción se refiere a la segunda etapa del proceso de reforma sobre cuotas. Hubiésemos esperado que se indicara que la nueva fórmula para calcular cuotas debe reflejar no sólo la capacidad de las naciones de contribuir con recursos al FMI, sino también la demanda potencial de éstos por parte de los países miembros», explican en Economía.

Sin embargo, de la propuesta sometida a votación de los Estados se vislumbra que la nueva fórmula de cuota terminará aumentando el poder de voto de los países desarrollados. Desafortunadamente, otras naciones desarrolladas han dado indicios en el sentido contrario. «La posición de la Argentina se ha basado siempre en el entendimiento de que para incrementar su legitimidad, el FMI debe aumentar, y no reducir, la voz y el poder del voto del grupo de países en desarrollo», dicen en el Palacio de Hacienda.

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