26 de julio 2005 - 00:00

Más lejos

Mientras el ministro De Vido señalaba ayer que se está negociando un acuerdo con Aguas Argentinas, la sensación que existía en la empresa era bien diferente. El directorio volverá a reunirse hoy y podría anunciar que se va del país. El gobierno habría presentado una oferta ayer por la tarde a Aguas Argentinas. Puede que el grupo francés Suez, su accionista mayoritario, decida tomarse más tiempo: dos o tres semanas. Sin embargo, no sería extraño que anuncien la decisión de vender su participación más drásticamente, anticipando que abandonarán la concesión entre diciembre y marzo de 2006.

Suez es operador y principal accionista de Aguas Argentinas. El grupo francés también tiene el control en  Aguas de Barcelona, que tiene 25,01% en la prestadora local.
Suez es operador y principal accionista de Aguas Argentinas. El grupo francés también tiene el control en Aguas de Barcelona, que tiene 25,01% en la prestadora local.
El ministro de Planificación, Julio De Vido, dijo ayer que el gobierno está negociando con Aguas Argentinas, mientras en la empresa eludieron realizar precisiones acentuando la impresión de que el grupo francés Suez, accionista mayoritario de la prestadora local, anunciaría en fecha inmediata su retiro del país dentro de un plazo de entre seis y ocho meses.

El directorio de Aguas Argentinas dijo el jueves 7 de este mes que hoy analizaría nuevos cursos de acción, en caso de no haber llegado a un acuerdo con el gobierno, y elevó a la unidad de renegociación lo que definió como «una última y definitiva propuesta», en la que reclamaba un crédito en condiciones blandas o un subsidio para encarar obras de mantenimiento y de expansión durante este año en el que no habrá suba de tarifas.

«Estamos trabajando en una propuesta para llegar a un acuerdo, estamos negociando. Hay predisposición para negociar», sostuvo ayer De Vido desde Santiago del Estero, adonde acompañó al presidente Néstor Kirchner.


• Plazo

Fuentes oficiales admitieron, sin embargo, que la situación es «tensa» y que la unidad de renegociación de contratos elevó una nueva propuesta a Aguas Argentinas, y también le comunicó que espera recibir en un plazo de 15 días las proyecciones económicas de la compañía que le requirió en 2004. Según los mismos voceros, recién con esos datos se podría avanzar en la definición de un acta de entendimiento.

Esta información resulta en principio contradictoria, porque indica que existe una nueva propuesta oficial y a la vez emplaza a que la empresa brinde información, sin la cual no se hubiera podido elaborar una oferta.


Según trascendió, la propuesta del gobierno fue entregada a la empresa en la tarde de ayer. Hoy, tras la reunión de directorio, puede ocurrir que los accionistas decidan tomarse más tiempo, probablemente otras dos semanas, para dar una respuesta; por el contrario, que anuncien su decisión de vender sus participaciones o, más drásticamente, que anticipen que abandonarán la concesión entre fin de este año y marzo de 2006.

En cualquier caso, no hay expectativas de que se esté en puertas de un acuerdo. Las diferencias entre Aguas Argentinasy el gobierno se centran en dos temas clave. La empresa quiere que el Estado le facilite mecanismos para atenuar el impacto de su deuda, que asciende a 600 millones de dólares, y el gobierno se negaría a otorgarle financiamiento a una privatizada controlada por capitales extranjeros.

Por otra parte, los funcionarios oficiales aspiran a un esquema de fuerte intervención estatal en la decisión sobre inversiones y gastos, mientras los actuales accionistas pretenden mantener la estructura del negocio con la que entraron en la concesión.

Para ambas partes es importante bajar los costos de una eventual ruptura, debido al endeudamiento que está pendiente en gran parte con organismos financieros internacionales, como por la posición en que quedarán frente al CIADI, tribunal arbitral del Banco Mundial, donde Suez ya inició un litigio contra el Estado nacional.

Esto explica también el bajo perfil con que el gobierno manejó el tema en estos últimos meses, y la actitud cautelosa de los directivos de Suez. Otro de los problemas es que el gobierno no encontró a ningún interesado en hacerse cargo de la concesión, aun cuando haya un ajuste de tarifas durante 2006.

El grupo francés Suez es el operador y el mayor accionista de Aguas Argentinas con 39,9% del capital.


También ocupa una posición expectante Aguas de Barcelona, con 25,01% de las acciones. Esta última empresa habría dicho que mantendrá una posición alineada con los franceses (lo que se entiende porque Suez es accionista controlante), pero el gobierno aspiraría a lograr un acercamiento con la firma catalana, como lo obtuvo con otras compañías españolas.

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