La Argentina logró abrir nuevos mercados para sus exportaciones durante 2002 por u$s 2.500 millones, como resultado de negociaciones de acuerdos o misiones comerciales que se realizaron con países como México, Sudáfrica o China. De esa forma, el año pasado se lograron colocar cantidades de bienes en países a los cuales o bien no se les exportaba o bien se les exportaba muy poco. Un caso es la exportación de autos y vinos a Sudáfrica, de plásticos a China o cueros a México.
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Según un informe difundido por la Cancillería, que dirige el economista Martín Redrado, sobre la base de datos del Centro Económico Internacional (CEI), la Unión Europea se constituyó en 2002 en el «comprador más dinámico de los productos argentinos», por un monto superior a los u$s 5.100 millones, con lo que las ventas a ese mercado se incrementaron 11% en la comparación interanual.
El aumento se debe principalmente a la reanudación de las exportaciones de carne, que el año pasado se vendieron a Europa por u$s 224 millones, aunque también se registraron alzas en rubros como semillas y frutos oleaginosos, grasas y aceites, minerales, fundición de hierro y acero y cereales, y fueron relevantes además los incrementos en productos no tradicionales, como lácteos y productos químicos orgánicos.
También hacia los Estados Unidos se registró un mayor «dinamismo» en las colocaciones de piezas y accesorios de la industria automotriz, neumáticos, artículos de confitería y diversos productos de la industria siderúrgica. Hacia México, país con el que la Argentina negocia un acuerdo de libre comercio, se exportaron el año pasado cerca de 338 millones de dólares para el mercado automotor, lo que representa un crecimiento en este rubro de 89%.