Más que números, que conoce, política y la justicia preocupan a Anoop Singh
-
Georgieva llega a la Argentina: aval por las reservas, pero con dudas sobre las cuentas fiscales
-
El BCE mantuvo la tasa, pero la nueva suba del petróleo le pone presión de cara a septiembre
Jorge Remes Lenicov
Jorge Remes Lenicov: En realidad Anoop Singh estuvo comiendo ayer (por el miércoles) donde ustedes están ahora y trajo dos planteos básicos. Uno es si el gobierno tiene condiciones políticas para cumplir luego lo que acuerde con nosotros. El otro es el aspecto de la Justicia. Creo que estamos cometiendo errores en este último sentido, por ejemplo, yo no comparto el frente político que se ha abierto contra la Corte Suprema. Hasta hace dos días mantuve un diálogo con miembros de la Corte para explicarles los aspectos técnicos del «corralito» y estamos avanzando bastante bien en la comprensión para que no hubiera decisiones bruscas que pudieran afectar al Estado y agudizar la actual crisis económica. Pero después de lo de ayer (por el miércoles) en Diputados (la Comisión de Juicio Político de la Cámara baja dispuso elevar hoy los cargos por mal desempeño contra los nueve miembros de la Corte sin el apoyo del bloque justicialista ni del gobierno), no me atrevo a mantener el diálogo porque me van a preguntar qué pasa con nosotros dentro de dos meses y no sabría qué responderles. Además, creo que en Diputados se van a meter con los fallos de la Corte.
J.R.L.: Preocupa ciertamente a quienes debemos encarar esta aguda crisis económica esta presión judicial sobre la actividad bancaria y financiera.
P.: Es una barbaridad que no dejen salir del país a la gente que ni siquiera ha sido citada en una causa específica. ¿Y del aspecto político qué le preocupa a Singh?
J.R.L.: Bueno, le preocupa, entre otros temas, el proyecto del Polo Social (del sacerdote Luis Farinello), que quiere incitar a diputados a nacionalizar YPF, y cuando se lanzan estas cosas siempre algunos legisladores de otros partidos grandes pueden sumarse. Yo ayer (por el miércoles) debí dedicar más de dos horas a frenar un proyecto para reformar la ley laboral que hoy (por ayer) no sé qué resultado tuvo.
P.: Nuestra impresión es que el Fondo Monetario a usted como ministro le cree; a Mario Blejer del Banco Central, también, pero que desconfían de Eduardo Duhalde como si estuviera aceptando ahora principios racionales en economía sólo para lograr la ayuda del Fondo Monetario pero subconscientemente puede salir su viejo y tradicional populismo. Por ejemplo, ¿qué pasaría si cuando se aliviara un poco la situación económica dispone Duhalde un aumento salarial exorbitante de 50% o 60% por decreto? Ahora no lo piden los sindicalistas porque ustedes acaban de regalarles 500 millones de pesos. Pero eso los calmará por un tiempo nada más.
J.R.L.: A mí me dicen el porqué de la devaluación. Una de las razones es que el rubro sueldos del sector público constituye 60% del problema del gasto público, incluyendo provincias. Yo he visto en el orden provincial (Buenos Aires) el sueldo de un chofer de $ 1.800 por mes, cuando un director de Presupuesto gana $ 2.200. El problema salarial del sector público está en las categorías más bajas que superan largamente el promedio de los sueldos privados. No hay poder político para solucionar esto. Quien lo quiso hacer, Ricardo López Murphy, duró un solo día en el cargo si medimos ejercerlo a partir del primer discurso. Y no es que el populismo ni el peronismo hayan dispuesto la estabilidad de los empleados del sector público sino que viene de los conservadores. En la provincia de Buenos Aires tienen estabilidad asegurada por la Constitución provincial de 1934. Cuando los conservadores asumen y echan a los empleados radicales en 1932, no quieren que después les echen a los propios y en 1934 incluyeron la cláusula constitucional de la estabilidad perpetua.
P.: Pero ministro, también el sector privado, que tiene sueldos promedio más bajos que el público y no tiene estabilidad asegurada por Constitución, vio reducido su salario real.
J.R.L.: Pero acercándose a fin de año el sector privado podrá reconstituir los sueldos una vez que se produzca la reactivación.
P.: ¿Y usted cree que Duhalde con su populismo subconsciente va a dejar que no suceda lo mismo con los empleados públicos y se vuelva a marcar la diferencia?
J.R.L.: Si eso ocurriera ya sería otro escenario. No sería bueno y va a ser una batalla. Ustedes dicen que el Fondo Monetario desconfía de Duhalde y que estaría aceptando la actual racionalización económica que encaramos, pero tengan en cuenta que una cosa es Duhalde circulando por las calles como ciudadano común y otra cosa lo que yo he comprobado sobre su accionar muy razonable como presidente. Una cosa es el Duhalde del discurso de Santiago del Estero y otra es el que me ha avalado todas las decisiones económicas que he tomado. Ahora no pueden pretender ustedes que tenga un discurso de derecha, eso no va a suceder. Hay que entenderlo al Presidente. También tengan en cuenta que para gobernar hay que construir un poder político de sustento y luego planes económicos a ejecutar. No veo mal alguna dualidad. Sí creo que la función de gobierno es solucionar problemas y no crearlos. El caso de los ataques a la Corte Suprema, cuestionado o no, no era para este momento y dentro de los planes económicos no podrían encararse por lo menos este año algunos ajustes del sector público que propiciaba López Murphy como arancelamiento universitario, reducción de subsidios provinciales y otros. Como tampoco se puede hacer este año la reforma impositiva que debe hacerse por año calendario pese a que también nos la pida el Fondo. Observen que el Fondo nos dice que en la Argentina se está pagando poco por ganancias personales. Hasta nos mostraron un comparativo de los tributos a personas físicas y empresas en esa materia de ganancias en relación con Europa y los Estados Unidos.
P.: Ministro, dígales, porque ésta es la parte más fácil que usted les puede responder, que tiene más argumentos que cuando le hablan de política y Justicia, que aquí hay aberraciones como pagar ganancias adelantadas estimando resultados que no se conocen, cosa que en el exterior sería una locura. Eso fue desde que Mario Brodersohn durante el gobierno de Alfonsín se apropió de toda la ganancia adelantada de un año para enjugar su déficit y todos los demás tienen que seguir con esa tónica para no quedarse un año sin ingresos. Además en Estados Unidos si usted tiene una pérdida por un negocio este año y tiene ganancias el próximo se las descuentan. En cambio acá ni siquiera el IVA que no usó le sirve para el año próximo. Escúcheme, ¿vino sólo Singh?
P.: Con Anoop Singh vinieron 14 especialistas del Fondo. ¿Usted no cree, Remes, que tiene poco equipo?
J.R.L.: En verdad creo que sí, que necesitaríamos más técnicos. Pero éste es un problema ya recurrente en la Argentina para los ministros de Economía. Fíjese que Cavallo en la última gestión, salvo los jóvenes Guillermo Mondino y Federico Sturzenegger, no logró el equipo que tenía en 1991. Además nuestra legislación de ética pública es muy compleja e impide acercar hombres probos al gobierno. Por caso, pide que un año antes de asumir no haya tenido ninguna actividad en el sector privado en relación con el área en que van a asumir y tampoco la pueden tener un año después de dejar el cargo. Además se les pide el sacrificio de que pasen al Estado para ganar hoy apenas $ 2.800 como máximo, algo que vamos a estudiar para cambiar muy pronto aunque el presidente Duhalde nos pidió 3 meses para ello.
Otro tema, ¿no costó demasiado el acuerdo con las provincias?
J.R.L.: No, en absoluto. La deuda financiera que les absorbimos fue de 16 mil millones de dólares, no es un regalo sino que se la vamos ir descontando de transferencias en los próximos años. Les coparticipamos el impuesto al cheque pero en definitiva 30% de lo recaudado va a la masa coparticipable y es 14% lo que se llevan finalmente y ahora no tienen piso.
Puede ser que a fin de año, si mejora la recaudación, ganen, pero en estos meses salimos hechos. Ustedes no me lo van a creer, pero yo tengo asesores que dicen que este año podemos cerrar con superávit fiscal.
P.: (Se ríen) Ministro, a nosotros nos han servido una mísera copa de vino pero usted está tomando jugo de naranja... Podría admitirse la utopía del superávit fiscal si caemos en una hiperinflación. Pero admitamos que usted, pícaro es. Se firmó el pacto fiscal y luego aplicó las retenciones para que las provincias no se la coparticipen.
J.R.L.: (Se ríe) No es fácil operar esta crisis. Pero hablando en serio, hay 5 provincias que no tienen deuda y por lo tanto no era justo que tuvieran el mismo tratamiento que otras. Fíjese que Cavallo les daba 87% y ahora encontramos otra forma de reparación. Además está el viejo reclamo de los $ 1.200 millones del momento en que el IVA subió de 18% a 21% que no entra en ninguna discusión, y el seguro de cambio, que en realidad figura como partida presupuestaria, que les concedimos por el pacto es sólo un enunciado para este año y para el año próximo ya veremos. Si yo tengo que calificar este acuerdo con las provincias, diría que es equitativo y que ayudará mucho al desenvolvimiento del gobierno porque es evidente que en el país hay tres poderes, el Ejecutivo, el parlamentario y el de los gobernadores a partir de quiénes tienen votos. Ya de por sí el gobierno de Duhalde ha ganado mucho más sustento porque surge de un acuerdo parlamentario pero ahora tiene un acuerdo con todos los gobernadores.
P.: Y eso podría permitirle a usted sacarse de encima la rémora de los Alfonsín, Storani, Moreau, etc. Y más cuando ha trascendido que el gobierno Duhalde entraría a analizar la situación en la ANSeS y en el PAMI, que son el aguantadero de todos los sustentos políticos de los radicales populistas.
J.R.L.: De esos aspectos políticos no hablo porque son resorte del presidente Duhalde que los maneja muy bien.
P.: ¿Y qué le dijo ayer en el almuerzo Singh sobre que tengamos 14 monedas circulando en el país?
J.R.L.: Verdaderamente está sorprendido porque hace 3 meses la Argentina quería dolarizar y tener una, y ahora pasó a 14 monedas. Pero le explicamos que es un problema circunscrito a 4.500 millones de pesos y que sería más complicado ahora eliminarlas con emisión de pesos, siendo preferible conservarlos como cuasi moneda mientras vamos solucionando otros problemas. La situación fiscal para nosotros hoy no es grave debido a las retenciones que pusimos a las exportaciones y va a empezar a tener efecto la inflación en la recaudación de los próximos meses. A fin de año seguramente tendremos una economía más abierta, un gasto más contenido en relación con el PBI, pero admito que también tendremos una más alta proporción de deuda.
P.: ¿Usted cree que puede funcionar un país salvo Cuba sin un sistema bancario y financiero? ¿Cómo cree que van a volver los argentinos a depositar en el sistema local para la posibilidad de tener créditos en el sector productivo?
J.R.L.: Efectivamente no puede funcionar un país sin un sistema financiero creíble. Para mí son dos problemas clave, la credibilidad y que vuelva a existir crédito. Para la credibilidad no vemos otra solución que el transcurso del tiempo, la absoluta necesidad de un acuerdo con el Fondo Monetario, y para el crédito, como consecuencia de ello, la permanencia de dinero en el sistema y de depósitos. Para esto estamos creando incipientes instrumentos como las Letras del Banco Central -que mantiene el prestigio de nunca haber entrado en default-y formas nuevas como las aceptaciones bancarias en base inicialmente a grandes empresas como pueden ser las exportadoras. No hay otra manera de recrear credibilidad y crédito, pero estimo que va a cambiar mucho el panorama a partir del acuerdo con el Fondo Monetario.
P.: Pero, ¿es la Argentina creíble cuando hay jueces que aplican un engendro como subversión económica por parte de la jueza Servini de Cubría o el Polo Social pide la nacionalización de YPF, y cuando la provincia de Buenos Aires acaba de estatizar la provisión de agua potable?
J.R.L.: Vamos por partes: en el caso de la provisión de agua por parte de Azurix, yo creo que esa empresa estaba condenada desde el vamos cuando ofertó 500 millones de dólares por un capital que está bajo tierra como son los caños de distribución de agua y sin saber en qué condiciones estaban. Recuerdo que la segunda oferta en la licitación era más razonable y de apenas 130 millones de dólares. O sea, hicieron un mal negocio y estaban destinados a caer en convocatoria.
P.: El problema no es la quiebra de Azurix ni que el Estado la haya tomado a cargo. El problema es que resurja la mente estatista como cuando Alfonsín quería nacionalizar Aerolíneas Argentinas, y no la vuelvan a licitar a la actividad privada.
J.R.L.: Ahí veremos qué hace Felipe Solá, pero no hay retorno a la estatización. Ahora parece que el Galicia va camino a una solución, pero yo desde el principio me opuse a que lo absorbiera el Estado aun con todo el problema de gente, de 2 millones de cuentas corrientes y del ruido que generaría en el sistema. Fíjese que si intervenía el Estado, yo con Mario Blejer (titular del Banco Central) teníamos que designar al presidente de un Banco Galicia oficializado, algo totalmente ajeno a nosotros.
P.: ¿Qué más nos puede decir de la gestión que se presenta dura con el indio Singh?
J.R.L.: Le puedo decir que creo que a fines de marzo o a más tardar en abril llegaremos a un acuerdo con el Fondo Monetario aunque ahora la discusión se presenta muy dura. Pero también se les nota a los funcionarios que han venido que el Fondo tiene un poco de complejo por ser ahora tan duros con este gobierno transitorio cuando fueron bastante permisivos con las gestiones anteriores de Cavallo y Machinea. Todavía de montos de ayuda no hemos hablado, pero les repito que están muy bien actualizados en la realidad económica argentina y que son muchos los técnicos que han venido, ya le dije que son 14, y no creo que dejen nada sin observar. Les aclaro que estimo que el acuerdo con el Fondo no va a ser nada clásico con relación a los que obtuvo la Argentina en el pasado.
P.: Un funcionario suyo nos dijo acá en el pasillo antes de ingresar a almorzar con usted que uno de los argumentos para llevar a que el Fondo Monetario nos crea es que no tenemos alternativas de incumplimiento como sucedía antes, cuando en una parte nos apoyábamos en el Fondo y en los deslices recurríamos al mercado interno o externo con licitación de Letras y emisión de bonos para financiar esos errores.
J.R.L.: Es cierto, no tenemos quien nos preste y además tenemos la convicción con Mario Blejer en el Banco Central de que no habrá emisión monetaria descontrolada y que las licitaciones de Letras que tibiamente va a encarar el Banco Central no van a venir como aportes al Tesoro.



