Argencard, controlada por The Exxel Group, ya no tiene la exclusividad en el Río de la Plata para emitir MasterCard: luego de una larga batalla legal con juicios cruzados en Buenos Aires y en Nueva York, la licenciataria y Master-Card International llegaron a un acuerdo por el cual la dueña de la marca podrá extender nuevas licencias para vender sus productos de manera directa. Se pasa de un modelo «cerrado» a un modelo «abierto», como el que tiene Visa en el país.
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Según explicó ayer a este diario Noel Lustig, gerente general de MasterCard Mercosur, la nueva situación «se ajusta a lo que hacemos en todos los demás mercados del mundo». Es verdad: el único país donde había un solo franquiciado era la Argentina, dado que en la década del setenta, cuando casi no existía el negocio de los medios de pago, Argencard -fundada por las familias Porcel y Rodríguez, a partir de Crédito Liniers- obtuvo la franquicia y desde entonces conservó la exclusividad, que siguió luego de su venta al grupo que encabeza Juan Navarro en noviembre de 1996.
Es un hecho, admitido por Miguel Blanco, director delegado del Exxel en MasterCard, quien dijo que «la misión del fondo es comprar empresas para venderlas más caro», que la idea había sido justamente ésa. Desde entonces, con idas y venidas, el Exxel negoció con el mismo grupo de bancos que controlan Visa Argentina -los más importantes y algunos medianos-sin llegar a un acuerdo. El año pasado, cuando estaban a punto de cerrar la venta, MasterCard interpuso una acción legal en Nueva York aduciendo que la licencia había caducado, a lo que el Exxel respondió con otro juicio en Buenos Aires alegando lo contrario. En eso estaban cuando sobrevino la peor crisis financiera de la historia, y los bancos pasaron a tener otras preocupaciones que la adquisición de una administradora de medios de pago. «Es verdad: nuestros posibles compradores están peleando por sobrevivir», reconoció Blanco.
Por su parte, Lustig informó que a partir de ahora tendrán «una participación mucho mayor en las políticas comerciales y de marketing en el país, desde ya trabajando en forma conjunta con Argencard». Pero descartó que MasterCard vaya a tomar una participación en el capital de la licenciataria local, que permanecerá igual: 67% en manos del Exxel y sus «aliados» Lorenz/Posse y 33% las familias fundadoras Porcel/Rodríguez.
• Menor valor
Y a pesar del optimismo de Blanco, es un hecho que el valor de Argencard es hoy menor que hace una semana: muchos bancos (por caso el Citi es el principal emisor de MasterCard del mundo) dejarán de operar con Argencard para emitir sus plásticos por afuera de ese sistema. Seguramente, los más grandes cambiarán sus carteras actuales por tarjetas propias, y hasta podrían constituir procesadoras de pagos que competirán con Argencard, como sucede en Venezuela, por caso, y otros podrían optar por el «autoprocesamiento». «Seguiremos procesando las operaciones de MasterCard y Maestro (la tarjeta de débito), y ése será nuestro negocio principal. De hecho, lo que les cobrábamos a los bancos por cada tarjeta emitida (lo que se denomina «brand development fee») prácticamente se iba todo en marketing y promociones; como ahora eso lo hará MasterCard, el resultado para nosotros será neutro. Pero la apuesta es que muchos bancos opten por trocar sus carteras Visa por MasterCard, y crecer en participación».
No parece, sin embargo, el mejor momento para crecer: tanto la facturación como el número de tarjetas activas vienen cayendo desde el año pasado; hoy el total mensual de gasto con tarjeta de crédito ronda los $ 800 millones; Visa tiene cerca de 50% del mercado, MasterCard 35% y el resto se lo reparten entre las demás marcas. De todos modos, los bancos no están emitiendo ni una sola tarjeta de crédito nueva, e incluso tratan de reducir al mínimo su exposición recortando límites y dando de baja a los usuarios «dudosos». «Pero eso va a revertirse en cuanto la economía mejore, y el crédito con tarjeta se recuperará», se esperanza Blanco.
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