Evidente trabazón de sus engranajes vitales mostró a un mercado bursátil apenas moviendo sus indicadores y amenazando -de persistir la abulia- con un rompimiento hacia abajo. Por el momento, tratando de rehacer las bases después del desilusionante intento previo al viaje de Kirchner, la posición de no forzar a la contrapartida mantuvo la estructura, ante la falta de órdenes. Lo que no deja de ser importante, porque un tránsito pesado, pero sin mayores daños, deja la chance de empalmar con una zona de estímulos y que, por el momento, no aflora ni permite «adelantos» triunfales. La Bolsa no sabe de nada que esté en gestación, y que le resulte combustible para sus índices, ante lo cual vivió ayer la simple y gris realidad: del comienzo semanal ambulatorio.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Retornó a la cotización del ambiente nuestra acción propia, de la empresa «Poco & Nada», sintetizando el volumen en los $ 15 millones de efectivo -piso de los instantes más pobres-deparando saldos de precios con algunas sorpresas individuales, en títulos que dieron la nota de color. Comercial fue la principal, con la suba de 4%, seguida de la alcista Acíndar y su 3% de mejora. Por las bajas, lo peor no pasó de 2%, en Siderar y Renault, pero el simple quedo del Galicia y PC diluyeron los buenos trayectos, hasta dejar el Merval en sólo 0,2% de incremento. Que, para el Burcap, fue de 0,84% de baja, recibiendo nocivas influencias de transnacional. Una rueda que estuvo en vacaciones de invierno, haciendo muñecos, de fría nieve.
Dejá tu comentario