MercadoLibre compró rival DeRemate en u$s 40 millones
-
Esta cadena de supermercados vende electrodomésticos con hasta 6 cuotas sin interés
-
Apertura comercial: brecha entre costos de importación y precios de venta, clave en los márgenes de grandes empresas
Actualmente, MercadoLibre opera en la Argentina -donde se encuentran sus oficinas centrales-, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela, y recientemente lanzó plataformas de comercio electrónico en Costa Rica, República Dominicana y Panamá.
Según un documento enviado el viernes pasado a la Comisión de Valores de Estados Unidos, el acuerdo de compra por DeRematese concretó con la empresa Interactivos y Digitales (México), Compañía de Negocios Interactiva (Colombia) e Hispanoamerican Educational Investments, una sociedad anónima del diario «La Nación», que tenía 20% del paquete accionario de DeRemate.
A su vez, en 2007 se transaron u$s 1.500 millones a través de MercadoLibre y la cantidad de ítems vendidos mediante este sitio superó los 17,5 millones de unidades, 79,1% de cuales eran nuevas.
La compañía fue fundada en 1999 por Galperín como parte de un plan de negocios para su MBA en la Universidad de Stanford. Tuvo dos rondas de financiamiento, la primera en noviembre de 1999 y la segunda en mayo de 2000, que incluyeron a socios como JP Morgan Partners, Flatiron Fund, Hicks, Muse, Tate & Furst, Goldman Sachs, Fondo CRI Banco Santander y GE Equity.
En octubre de 2001, MercadoLibre firmó un acuerdo con su par estadounidense eBay mediante el cual éste se convirtió en el principal accionista de la compañía, y ambas «punto com» pasaron a ser socias exclusivas para América latina.
Por su parte, DeRemate fue creada el 31 de agosto de 1999 por un grupo de jóvenes latinoamericanos, entre ellos, el argentino Alex Oxenford. En sus primeros cinco años de vida, el sitio superó los u$s 1.000 millones en ventas brutas. Actualmente, cuenta con inversores como Merrill Lynch Global Emerging Markets Partners, Newbridge Technology Ventures, eQuest Partners, DLJ Fund Investment Partners y «La Nación».




Dejá tu comentario