1 de octubre 2012 - 12:02

Mientras la troika analiza cuentas, Grecia admite sexto año de recesión

El ministro de Finanzas griego, Yannis Stournaras.
El ministro de Finanzas griego, Yannis Stournaras.
El PBI griego sufrirá una contracción en torno al 4% en 2013 después de un retroceso de más del 6% en 2012, según las previsiones integradas en el texto del anteproyecto de presupuesto para 2013, presentado en el Parlamento. Así, el presupuesto para 2013 prevé un sexto año de recesión.

Los presupuestos prevén también un saneamiento de la situación presupuestaria del país, con por primera vez en mucho tiempo un "excedente presupuestario primario (fuera del servicio de la deuda) del 1,1% del PBI" en 2013, frente al 1,8% inicialmente previsto, según informó una agencia local.

El ministro de Finanzas, Yannis Stournaras, recibió a los representantes de la troika de acreedores de Grecia (Unión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) para presentarles los últimos detalles de los recortes sobre los cuales los tres partidos de la coalición gubernamental -conservador, socialista e izquierda moderada- se pusieron de acuerdo la semana pasada, presionados por la troika.

La adopción de esos nuevos recortes -para economizar hasta unos 13.500 millones de euros- es una condición previa a la entrega a Grecia de un nuevo tramo de ayuda vital de 31.500 millones de euros (40.500 millones de dólares) del préstamo de 130.000 millones acordado la pasada primavera boreal.

Los alemanes Matthias Mors (UE), Klaus Masuch (BCE) y el danés Poul Thomsen (FMI) se reúnen a última hora de la tarde con el primer ministro, Antonis Samaras.

Según indicó el viernes una fuente del ministerio de Finanzas, las medidas de austeridad negociadas, la mitad de las cuales se encuentran en el anteproyecto de presupuestos, incluyen unos 7.000 millones de euros de ahorro en recorte de jubilaciones, de salarios para algunas categorías de funcionarios y de ayudas sociales.

Unos 3.500 millones de euros de ahorro procederían de "reformas estructurales" en la función pública, como jubilaciones anticipadas. Por último, los ingresos fiscales deberían aumentar unos 3.000 millones en dos años.


Las nuevas medidas se suman a tres años de austeridad draconiana impuesta al país a cambio de la ayuda europea y del FMI.

"El plan es muy doloroso pero no podemos hacer nada" para suavizarlo, admitió el sábado el ministro adjunto de Finanzas, Christos Staikuras, en una conferencia en Atenas, citado el lunes por el diario financiero Naftémporiki.

Los sindicatos preparan una nueva jornada de movilizaciones próximamente y el potente sindicato Genop del grupo público de electricidad DEI (PPC en inglés) inició el lunes huelgas de 48 horas prorrogables.

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