La próxima semana, el presidente Eduardo Duhalde firmará un decreto de necesidad y urgencia por el cual los monotributistas pasarán del régimen de capitalización (jubilación privada) al de reparto (jubilación estatal). La medida involucra a aproximadamente 350.000 trabajadores independientes inscriptos en el régimen de monotributo y que están afiliados a una administradora de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP).
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En realidad, el decreto le ordena a la Secretaría de Seguridad Social que elabore un proyecto de ley para reformular el régimen de monotributo. Pero a la vez apunta a resolver un problema generado a partir de que en 2000 se modificó el carácter obligatorio del aporte personal para hacerlo voluntario. De esta forma, los monotributistas quedaron sin cobertura en términos del seguro de vida e invalidez que contratan las AFJP para sus afiliados.
Porque al tratarse de un aporte voluntario, las AFJP argumentaron que no podían cobrarles ni la comisión por administración ni el seguro de vida. Por lo tanto, quedaron excluidas de la póliza del seguro.
Los problemas comenzaron a surgir a medida que se registraban casos de invalideces o fallecimiento. Según la estimación de la cartera laboral comandada por Graciela Camaño, se trata solamente de entre 300 y 700 casos. El decreto establece que estos casos pasan inmediatamente al régimen estatal, de modo que el Estado se hace cargo de las pensiones por invalidez y fallecimiento.
Precisamente por este hecho, el decreto no se firmó ayer porque, si bien tenía el visto bueno de Legal y Técnica de Presidencia, fue necesario enviarlo al Ministerio de Economía para avalar el nuevo gasto. Todo indicaría que no habría grandes inconvenientes en que pase el filtro legal y técnico de Hacienda porque se trata de un gasto poco significativo para las arcas fiscales.
Dado que los beneficios que cobrarían los trabajadores o los pensionados son bajos, teniendo en cuenta que realizan un aporte menor en base a un sueldo de referencia de unos 200 pesos. Frente a esta situación, el gobierno traspasará a todos los monotributistas que están en las AFJP al régimen de reparto y se hará cargo de los casos de invalidez y fallecimiento que se registren hasta que salga la nueva ley de monotributo.
Sin embargo, en el espíritu de la norma dejará libre elección para aquel monotributista que desee permanecer en una AFJP.
Esta iniciativa viene también a satisfacer un deseo de las AFJP, que no estaban muy cómodas con administrar los escasos fondos que representaban los monotributistas, y preferían que quedaran bajo la órbita estatal. Los monotributistas aportan como mínimo 85 pesos, donde hay un componente de contribución patronal previsional, otro en el caso que sea un monotributista con empleados, y otro para seguro de salud.
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