Entre Ríos - Tras la renuncia del vicegobernador Edelmiro Pauletti -que le fue aceptada ayer-, se convirtió en un tembladeral el futuro del mandatario radical Sergio Montiel, quien incluso -en el peor de los escenarios- podría llegar a ser suspendido esta semana por el megabloque legislativo opositor.
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Ayer, la Justicia dictó una medida de no innovar que favoreció a siete legisladores montielistas. Sobre ellos pesan pedidos de expulsión por negarse a dar quórum en 16 oportunidades, evitando así que la Legislatura tratara un pedido de juicio político contra el mandatario.
Sin embargo, hoy sesionarán los diputados para tratar la expulsión de nueve legisladores y, según distintas fuentes, estarían dispuestos a pasar por alto ese fallo, ya que lo consideran una intromisión de un poder sobre otro.
Ayer, en intensas negociaciones, parte de la oposición analizaba si promovía la expulsión de los nueve legisladores, o sólo de los dos que no fueron beneficiados por el recurso de amparo. Se abren entonces aquí dos hipótesis y, en los dos casos, plantearían un futuro incierto para Montiel.
Uno de los escenarios posibles: que algunos de los legisladores en la picota revean su posición y asistan hoy a la sesión, habilitando el quórum. Esta vía, según las fuentes, podría terminar en la suspensión del mandatario, como puntapié inicial a su juicio político (la oposición -PJ, Intransigencia para el Cambio y radicales disidentes-tiene los votos necesarios), mientras que no se tratarían las expulsiones.
En este caso, asumiría la gobernación el desde ayer presidente del Senado a cargo de la vicegobernación, Juan Antonio Colobig (radical, pero no montielista), por renuncia de Pauletti, mientras se sustancia el juicio político. Si el mandatario es destituido, la Asamblea Legislativa debe designar un reemplazante. «Asumiría un gobernador de transición antes del 20 de diciembre, que adelantaría el llamado a elecciones para agosto», especuló ayer un vocero opositor.
El otro escenario plantea que los 9 legisladores no bajen al recinto. En ese caso, parte de los opositores apuesta a decidir la expulsión (de los nueve o de dos) y convocar a nueve (o dos) suplentes esta semana, que abandonarían el paraguas protector sobre Montiel, con la inmediata convocatoria para tratar el juicio político.
Hay más dilemas. Para Montiel el pedido de juicio político -por la emisión por decreto de bonos, entre otras razones- ya no puede prosperar, tras fracasar tres sesiones convocadas a tal fin. Pero para la oposición el pedido, al no ser debatido, no fue tratado.
Ayer, la Asamblea Legislativa aceptó la renuncia preentada días atrás por Pauletti, quien aseguró que tomó la decisión tras una llamada telefónica anónima «tenebrosa». Según fuentes parlamentarias, en ese llamado le habrían advertido a un colaborador que si Pauletti no abandonaba su cargo comenzaría una campaña de desprestigio, que incluiría denuncias penales. Según las fuentes, en la llamada acusaron también al vicegobernador de una presunta connivencia con el ex mandatario justicialista y actual senador nacional, Jorge Busti, para quedarse con la gobernación, a través del juicio a Montiel.
Desde el Comité Provincial de la UCR ayer consideraron que son «incomprensibles los términos de la renuncia, ya que no compartimos que un hombre electo por su pueblo abandone su mandato». Desde el PJ de Busti, en tanto, dijeron tener «una actitud equidistante» porque «se están matando en el oficialismo», y que en la sesión harán «lo que diga la Constitución». «Pero así a diciembre de 2003 no se llega», leyó ayer un allegado al ex mandatario.
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