El rumor es cada vez más fuerte: tal como anticipara ayer este diario, Telefónica de España estaría a punto de adquirir los activos que tiene la estadounidense BellSouth en América latina, a excepción de México. La versión indica que podría anunciarse la operación esta semana (quizás hoy mismo) en Atlanta, la sede mundial de la presunta vendedora, y en Madrid. Según un rumor que circuló ayer en el mercado telefónico, la operación podría rondar los u$s 5.500 millones, cifra que no pudo ser confirmada.
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Consultada una vocera de BellSouth en Atlanta, la misma dijo que «se trata de rumores, y como tales, nuestra empresa tiene como política no comentarlos». También las fuentes habituales de Telefónica declinaron hacer comentario alguno sobre la especie. Pero en las filiales locales de ambas empresas se percibía el nerviosismo propio de una operación inminente.
A nivel local, la megatransacción tendrá consecuencias directas, y seguramente no poca oposición. Es que BellSouth tiene 87% del capital de Movicom BellSouth, una de las cuatro empresas de telefonía celular que operan en el país, y la de mayor inserción en los sectores de mayor consumo. El restante 13% está en manos de la local BGH.
• Interrogante
Las otras tres empresas son, como se sabe, Personal (de Telecom), CTI (recientemente adquirida por la mexicana América Móvil, del magnate Carlos Slim Helú) y Unifón, subsidiaria de Telefónica de Argentina, a su vez controlada por Telefónica de España. Queda claro entonces que la eventual unión de Movicom y Unifón, que resultará de la eventual adquisición, dará como resultado a un operador que controlará alrededor de 65% del mercado de telefonía celular en el Area Metropolitana Buenos Aires (AMBA) y algo menos (cerca de 50%) a nivel país.
¿Permitirá el gobierno nacional, sobre todo uno tan afecto a las regulaciones como el actual, tal concentración? Lo que está claro es que los otros dos operadores, CTI y Telecom/Personal impugnarán la unión de sus otros dos competidores ante los organismos oficiales que deberá aprobarla. De hecho, la Comisión de Defensa de la Competencia -que preside Ismael Malis y depende de la Secretaría de Coordinación del Ministerio de Economía; no confundir con la Subsecretaría de Defensa de la Competencia, que capitanea Patricia Vaca Narvaja-deberá tomar intervención de oficio, dada la dimensión de la compra y la participación de mercado que acumularía la nueva empresa. En la Argentina hay -según datos de la CNC a diciembre de 2003- 7,5 millones de celulares; de esa cifra, Personal tiene 2,6 millones (34%), Unifón la sigue con 2 millones (26%), Movicom con 1,7 millón (23%) y CTI con 1,3 millón (17%). Se trata de datos que tienen que ver con aparatos, pero no con ventas: se sabe que la factura promedio de Movicom es la más alta del mercado, lo que en la práctica le daría un «share» de los recursos generados por el sector mayor que el que indica la cifra de abonados. BellSouth parecía haber dejado de tener interés en el subcontinente desde hace tiempo, por lo que los rumores de venta de algunas subsidiarias se sucedían casi sin pausas desde hace al menos dos años. De hecho, quien estuvo más cerca de comprar Movicom habría sido el propio Slim Helú, quien finalmente no aceptó pagar el precio que le pidieron los estadounidenses;sin embargo, nunca se retiró del todo de la mesa de negociaciones.
Pero hace algunos meses los españoles decidieron redoblar la apuesta en su «patio trasero», y pujar no sólo por la filial argentina de BellSouth -una de las «Baby Bells» nacidas en la década del setenta cuando las autoridades antimonopólicas de Estados Unidos ordenaron que la Bell Co. se dividiera en unidades más chicas y regionalessino por todas sus operaciones en el subcontinente.
La «falta de interés» de Bell-South tuvo -si hacía falta-una demostración hace algunas semanas cuando Cingular (la empresa de telefonía celular que comparten con otra «Baby Bell», la SBC) pagó u$s 41.000 millones por AT&T Wireless; sin embargo, no hicieron oferta alguna por AT&T Latin America, que quedó en manos justamente de Slim Helú, a través de otra empresa de su grupo, Telmex.
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