Moyano debuta en la OIT para defender CGT ante avance CTA
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Hugo Moyano
A la cumbre de junio, de la que participarán sindicatos, empresarios y delegados gubernamentales, está previsto que concurra Hugo Moyano, titular de la central de la calle Azopardo. De concretarse, sería la primera vez que el camionero asiste a un encuentro de la OIT.
Hay un motivo jugoso para la presencia de Moyano en ese foro mundial: se estrenará, en el ámbito de esa organización, la fusión entre las centrales CIOSL y CMT, que en noviembre de 2006 se unieron para conformar la Confederación Sindical Internacional (CSI). Será una oportunidad para que Moyano defienda la «no libertad sindical» en la Argentina ante las declaraciones de la OIT de todos los años reclamando contra el unicato de la CGT.
Toda una paradoja: la CGT y la CTA están bajo el mismo techo. Frente a eso, el propósito de la central de Yasky es que el ring de la CSI les sirva para elogiar al gobierno si habilita la democratización sindical o para cuestionarlo si, para entonces, no hay novedades.
Por la misma razón, Moyano no quiere ceder un atril internacional. De hecho, ha protestado ante el mínimo atisbo de que la Casa Rosada considere otorgar la personería a la CTA. No es un dato nada menor que siempre haya logrado bloquear cada intento.
Ahora mismo, el camionerose resiste a aceptar que exista otra central oficial. No sin algo de morbo, como contraoferta, desde el moyanismo sugieren que la CTA se incorpore a la CGT para que, «en el marco del debate interno», se resuelvan las discrepancias.
No es, por supuesto, una alternativa que contemplen los jefes sindicales de la calle Independencia. Tampoco, a simple vista, parece ser una opción para el gobierno.
De la charla con Tomada, Yaski, De Gennaro y la comitiva que integraron, entre otros, Pedro Wasiejko, Víctor Mendibil, José Rigane y Ricardo Peidró, se fueron con un leve optimismo. El ministro, contaron luego, les transmitió la idea de que está todo encaminado.
Pero, como siempre que se trata de Kirchner, sobrevuela una duda. En plena discusión salarial y en un año electoral, ¿el patagónico se animará a dar un paso que expresamente rechaza Moyano? Las respuestas se bifurcan.
La reunión que la semana pasada Tomada mantuvo con la cúpula de la CTA, en la que la central le trasmitió su agenda del año, además del reclamo referido a la personería jurídica, hubo otro planteo preciso en torno a la convocatoria por parte del gobierno del Consejo del Salario.
Como siempre, Kirchner se guarda para sí el momento para los anuncios y, en ese sentido, Tomada no dio precisiones respecto de qué pasará con la discusión sobre el salario mínimo, vital y móvil, que se desarrolla en el Consejo del que participa la CTA.




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