Y no pudo, por la sencilla razón de un volumen de órdenes compradoras que apenas sirvió para una hora, como si se hubiera tratado de un remanente del cierre del miércoles, que se agotó a poco de andar.
A la baja en precios, la acompañó una merma en volumen. Así, la cuarta fecha se despidió tan lánguida como el día gris, aunque se inició con sol.
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