31 de diciembre 2007 - 00:00

Negativo: Brasil también triunfa en el riesgo-país

La ilusión duró poco. Hace casi un año, la Argentina tenía menos riesgo-país que Brasil. Pero sobrevino la debacle. Tras la intervención del INDEC, el desborde del gasto público y la crisis de hipotecas en EE.UU., ese indicador cierra 2007 con alza de 83%. El gobierno no tiene crédito en mercados y se derrumbaron precios de bonos. El riesgo-Brasil subió sólo 10% en el año. Envidiable. El gobierno de Lula puede esgrimir con fundamento que ni siquiera una crisis histórica como es la que afecta al sistema financiero de EE.UU. lo afecta seriamente.

Negativo: Brasil también triunfa en el riesgo-país
Argentina defraudó a los inversores, quienes iniciaron el año con grandes expectativas sobre la tendencia que tomarían los mercados locales. Los activos argentinos fueron de los más castigados en un año en que Brasil se consolidó como la potencia financiera sudamericana.

El 26 de enero, el riesgo-país argentino fue inferior, por primera vez desde la crisis financiera de 2001, al de Brasil. Ese día, la diferencia de tasa entre los bonos locales con los de similares características de Estados Unidos alcanzó los 185 puntos, mientras que el del país vecino fue de 186 unidades.

El éxtasis de los inversores duró poco. El 6 de febrero el INDEC, de la mano de secretario de Comercio, Guillermo Moreno, informó que la inflación de enero fue de tan sólo 1,1% mientras que los analistas habían proyectado 1,5%. Así, los principales bonos del canje de la deuda sufrieron su primer revés del año, y el riesgo-país pegó su primer salto de 13 puntos básicos en un solo día.

En un principio, los inversores continuaron apostando por los títulos locales ya que, a pesar de la manipulación, seguían teniendo un alto rendimiento, y los datos macroeconómicos del país eran sólidos.

Este panorama óptimo terminó por revertirse el 20 de julio, día en que estalló la crisis hipotecaria en los Estados Unidos. Los inversores no dudaron en vender sus activos argentinos, y el 16 de agosto el riesgo-país argentino se posicionó en 517 puntos, mientras que el de Brasil, en tan sólo 229 unidades.

Desde entonces, y debido al importante deterioro de las finanzas públicas, el riesgo argentino no logró bajar definitivamente de los 400 puntos. Esto se debe principalmente a la fuerte pérdida en su valor que experimentaron los bonos locales.

El 2007 cerró con suba del riesgo país de la Argentina de 83% contra sólo 10% de Brasil.

El Discount en dólares, legislación Nueva York, bajó más de 12% en el año mientras que el Par en la misma moneda lo hizo en 22,73%. Pero las bajas más importantes las sufrieron los títulos en pesos que ajustan por CER. La intervención del INDEC fue vista como un nuevo default, y los inversores empezaron a demandar una mayor renta para apostar al país.

El principal bono del canje de la deuda, el Discount en pesos, perdió en el año 17,55%. De esta manera, pasó de rendir 5,80% más CER por año a 8,52% más la inflación. Por su parte, el Par cedió 30%. De esta manera, la Argentina quedó entre los 3 países más riesgosos para invertir, con 107 puntos, según el índice elaborado por JP Morgan. Ecuador, con 611 unidades y Venezuela con 502 puntos, lideran el ranking. Brasil cerró el año entre los preferidos por los inversores en 218 unidades, una suba de menos de 10%.

Las acciones locales también decepcionaron a los inversores ya que el índice Merval subió tan sólo 2,93% en el año, no pudiendo ni siquiera cubrir la inflación «oficial» que sería de 9%. Sin embargo, existieron excepciones.

Entre los papeles que se destacaronestuvieron aquellos que se vieron favorecidos por la fuerte suba en los commodities. Molinos ganó más de 151% impulsados por la suba de la soja, que se disparó 73%. Por su parte, las acciones de Petrobras subieron 149,12% gracias al alza de 64,6% en el precio del petróleo y debido al descubrimiento de un megayacimiento.

  • Prudencia

    Entre las acciones más castigadas estuvieron las del sistema financiero, afectadas por la crisis hipotecaria norteamericana, por la aceleración en la inflación y por la caída en los títulos públicos. El Banco Galicia perdió 19,60%, el Macro 13,80% y el Francés 10,80%.

    La Bolsa que se destacó este año fue la de Shanghai, que subiómás de 96%. Sin embargo, ya se empieza a mencionar que se podría estar generando una burbuja en la Bolsa china y se recomienda prudencia.

    La que logró atraer a inversores de todo el mundo es la Bolsa de Brasil. El índice Bovespa subió más de 46% medido en reales y la ganancia es incluso mayor en dólares. La moneda brasileña se apreció más de 16% contra la divisa norteamericana. Incluso, algunos inversores calculan que este año Brasil podría recibir la calificación de «investment grade» debido a su solidez económica.

    El clásico refugio que brindan los plazos fijos y el dólar contra la inflación fue la gran decepción del año. La moneda norteamericana se apreció tan sólo 2,92%. En cuanto a los depósitos en los bancos, éstos empezaron el año rindiendo poco más de 6% nominal anual y lo terminaron en 10% debido a la falta de liquidez en el sistema financiero. Sin embargo, ninguno de los dos instrumentos logró tener rendimientos positivos.

    El instrumento que fue ganando adeptos a lo largo del año fueron los fideicomisos financieros. Estos empezaron rindiendo 12% nominal a 5 meses mientras que la semana pasada se colocaron a 20% nominal por el mismo lapso.

    En el mercado externo también brillaron el euro y el oro. La moneda única se apreció casi 11% impulsada por la política de la Reserva Federal de reducir el costo del dólar al bajar la tasa de interés de 5,25% a 4,25% mientras que el Banco Central europeo mantuvo la suya estable. En cuanto al oro, que suele moverse en sentido inverso al dólar, éste subió 31%. A pesar de que no logró superar el récord de 1981 de u$s 849, estuvo coqueteando cercano a ese valor.
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