16 de agosto 2002 - 00:00

Negocian con empresarios un freno a la inflación

Montevideo (de nuestra agencia) - El gobierno de Jorge Batlle y los empresarios analizaron ayer la suba de precios que se viene produciendo en forma generalizada como consecuencia del incremento en la cotización del dólar, afectando en especial a los productos de primera necesidad.

Ayer la divisa estadounidense cerró a 26,90-26,95 pesos para la compra y la venta en casas de cambio, una suba de 2,8% con respecto al cierre previo.

En agosto se mantuvo la tendencia alcista de los precios y el gobierno ha lanzado una campaña de información al consumidor, mientras busca negociar con los empresarios, en especial las grandes cadenas comerciales, un freno a las subas que se vienen produciendo desde fines de junio, en que se liberó la cotización del dólar.

El ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, convocó ayer a comerciantes e industriales para analizar el problemas de los precios y las perspectivas de una mejora en la actividad y hoy se reunirá con los exportadores.

Esta semana la cotización de la divisa en el mercado interbancario superó los 26 pesos, lo que llevó a un incremento de casi 50% desde que se pasó al régimen de libre flotación el 28 de junio. El alza del dólar impactó primero en los precios de la carne y la harina, extendiéndose luego a azúcar, papas, arroz, lácteos y yerba, pasando luego a otros rubros del consumo de primera necesidad. Otros artículos, como la vestimenta, se han mantenido casi sin cambios ya que persiste en Uruguay una fuerte baja del consumo que no da márgenes para subas en bienes que tienen muy frenadas sus ventas.

El ingreso de productos desde el exterior, que con el dólar más bajo significaba un freno para la suba de los precios en el mercado interno, se ha reducido porque el aumento de la devaluación ha encarecido las importaciones, dejando un margen importante para el incremento de los bienes nacionales.

Además, las empresas públicas, que siguen controlando monopolios en los principales rubros, aprobaron en julio aumentos en combustibles, agua, energía eléctrica y teléfonos, que se trasladaron luego a otros precios de bienes y servicios.

Pese a los anuncios del gobierno de reabrir el mercado a los productos argentinos, principalmente algunos rubros como aceite y harinas, para aumentar la competencia y obligar a productores e industriales a frenar las subas, ello no ha tenido un efecto inmediato.

• Compensaciones

Desde abril Uruguay estaba aplicando derechos compensatorios y había modificado el régimen de financiamiento para unos 200 productos, en especial provenientes de la Argentina, que ingresaban al mercado con precios reducidos desde el abandono de la convertibilidad y la fuerte caída del peso argentino.

Después de que las autoridades uruguayas decidieron pasar a un régimen de flotación en el mercado cambiario, los comerciantes minoristas reclamaron que se dejaran de lado esas medidas proteccionistas.

En julio, la inflación alcanzó a 4,9%, llevando la variación de los precios al consumo a 13,1% en los últimos doce meses, mientras que los analistas privados estiman que en todo el ejercicio se superará 20%
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El dólar, en tanto, tuvo en el interbancario un aumento promedio 60,9% en los primeros siete meses y de 66,4% en los últimos doce meses, pero en algunos casos los aumentos se produjeron en los picos de cotización, que se dieron en julio y a comienzos de agosto en las pizarras cambiarias.

Se confirmó además ayer que las ventas en el comercio y los servicios mostraron una fuerte caída en el primer semestre del año en comparación con el mismo período de 2001, alcanzando a todos los giros de actividad, según la Cámara Nacional de Comercio.

En las empresas preocupan la caída del consumo y las altas tasas de interés, que son una constante de los últimos años, y no hay perspectivas de una recuperación en el mediano plazo, dicen los empresarios.

• Sin cambios

En el período enero-junio, el comercio y los servicios agudizaron la tendencia de caída en sus ventas, una constante que se ha mantenido sin cambios desde 1999. La encuesta trimestral que realiza el Departamento de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio arroja que todos los rubros de actividad del comercio y los servicios vendieron menos que en igual período de 2001, lo que refleja que persiste la caída de la demanda doméstica y también la fuerte incertidumbre de los consumidores, que aun teniendo recursos posponen el consumo o la inversión. Aumentaron además los concordatos y quiebras en las empresas, al tiempo que se agravaron los problemas para acceder al crédito bancario.

Esta caída del primer semestre se compara con niveles de actividad ya muy bajos del año 2001, a lo que se agrega que es el tercer año de baja consecutiva de la actividad en el sector.

Los empresarios plantean su preocupación por esa fuerte reducción en el consumo, mientras califican de «intolerables» los aumentos de tasas de interés bancarias en moneda nacional. En los bancos privados las tasas de los créditos en pesos -que son además escasos- superan largamente 100% anual, lo que encarece fuertemente el acceso a financiamiento de los comercios.

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