7 de noviembre 2002 - 00:00

Negocian suba en agua por un plan de obras

La comisión renegociadora de los contratos de los servicios públicos negocia con Aguas Argentinas un aumento de tarifas, con el criterio de que parte o el total de los recursos obtenidos por esa vía se destinen a un «plan de emergencia» para concretar en 2003.

La propuesta de la comisión que preside Gustavo Simeonoff buscaría la forma de asegurar que el servicio no se deteriore, pero también, encontrar un atajo legal para autorizar una suba de tarifas. Así, frente al fallo judicial que ordena suspender los ajustes tarifarios hasta que se renegocien los contratos, se presentaría una renegociación parcial, de emergencia para el bienio 2002-2003, apelando a la calidad de servicio de primera necesidad que presta Aguas Argentinas.


Por otro atajo legal, el de las audiencias públicas amparadas en las leyes de marco regulatorio de luz y gas, y con el criterio de que esas normas no fueron derogadas por la Ley de Emergencia Pública, el gobierno también proyecta aplicar aumentos en las tarifas de electricidad y gas, a partir de diciembre o, a lo sumo, desde el 1 de enero.

Se presume que el Ministerio de Economía esperará a ver qué actitud adopta la Justicia frente a eventuales pedidos de amparo por aumentos en las tarifas de gas y luz, antes de avanzar con Aguas Argentinas.

De todas formas, la negociación con esta empresa lleva un trámite muy lento. Con la participación del ente regulador tripartito (ETOSS) que integran el gobierno nacional, el de la Ciudad de Buenos Aires y el de la provincia de Buenos Aires, la comisión renegociadora pidió a la empresa un plan de obras imprescindibles de ejecutar hasta fines de 2003, y los recursos necesarios para llevarlas a cabo.

Aguas Argentinas presentó un primer plan que está siendo revisado actualmente por la Comisión y el ETOSS, y luego será nuevamente girado a la empresa. En apariencia, la intención de la comisión es destrabar, aunque sea en mínima medida, el plan de expansión de las redes cloacales y de agua potable que se paralizaron con el congelamiento y pesificación de las tarifas.

Déficit

Pero la discusión con Aguas Argentinas no es sencilla. Si todos los recursos que surgieran de un hipotético aumento se destinan a un fideicomiso, del que sólo podrán salir recursos para repagar obras, «el problema de la empresa sigue sin solucionarse», argumentan voceros de la compañía.

Aguas Argentinas dijo que a valores de junio pasado, el déficit de caja baja de 1.700 millones a 350 millones de pesos para el bienio 2002-2003, considerando la suspensión de los pagos de la deuda que asciende a 700 millones de dólares. Dijo que llega ese déficit «optimizando los costos de operación, destinando prioritariamente los recursos disponibles para inversiones de rehabilitación y mantenimiento de plantas y redes, y manteniendo las fuentes de trabajo». Esto no incluye obras de expansión.

Para atender el déficit, Aguas Argentinas propuso al gobierno tres medidas:

Cancelación de las deudas asumidas por servicios prestados al Estado por más de 70 millones de pesos.

Aumento inmediato de 20% en las tarifas y reducción simultánea de la alícuota del IVA de 21% a 10,5%, para reducir el impacto del ajuste para los clientes en 10%.

Mantenimiento de la tarifa social, que actualmente cubre a unos 100.000 clientes, sobre un total de 2,6 millones en Capital Federal y Gran Buenos Aires, con un subsidio de 4 millones de pesos anuales.

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