26 de marzo 2004 - 00:00

No arriesgarán Embalse al no vender gas a Chile

El gobierno de Néstor Kirchner jugó ayer una carta extrema al suspender las exportaciones de gas a Chile, porque la medida puede derivar en más juicios al Estado en tribunales internacionales por violación de contratos y perjudicar la relación con el país trasandino. También podría afectar al Mercosur (Chile es un país asociado al bloque) por la imprevisión del gobierno, que pretendió favorecerse políticamente con tarifas bajas, pero a costo de no dejar capital a las empresas para la indispensable inversión en exploración. Lo hizo Kirchner porque necesita tener gas asegurado para las usinas térmicas que generan electricidad ya desde la semana que viene y también en el invierno. La decisión oficial se conoció a última hora de anoche, mientras durante el día se ordenó a la central nuclear Embalse parar la salida por mantenimiento, aunque eso significaba arriesgarla, por tercera vez en el último mes. Sin gas se necesitaba la energía de Embalse o iban a comenzar los cortes eléctricos, primero para las industrias, pero no se descartaban también a los hogares. El fantasma de la crisis eléctrica que afectó al gobierno de Raúl Alfonsín, la posibilidad de que se parara el crecimiento industrial y la previsible reacción adversa del público terminaron con la decisión de suspender la exportación, aunque sea otro desprestigio para una Argentina en default internacional. Pero, en contrapartida, está asegurado que en tres o cuatro días Embalse saldrá para su mantenimiento. Las postergaciones de esta salida preocupaban a expertos, por el riesgo que se corre al imcumplir los plazos de revisión en una central nuclear.

Daniel Cameron
Daniel Cameron
El gobierno decidió suspender ayer la exportación de gas a Chile hasta tanto se encuentre satisfecha la demanda interna. Las petroleras podrán vender gas al exterior cuando esté cubierto el suministro de: usuarios residenciales, pequeñas y medianas demandas, industrias con contratos de servicio firme y GNC. La cantidad de gas debe ser suficiente, además, para «la sustentabilidad» del servicio eléctrico. La industria que tiene contratado servicio interrumpible, en cambio, queda fuera de la obligación de abastecimiento.

• Actitud

La resolución tomada por la Secretaría de Energía se conoció después de que el presidente Néstor Kirchner embistiera fuertemente contra las petroleras productoras de gas. Dijo que «esas empresas que ganaron más de 5.000 millones de dólares en la Argentina no invierten desde 1996 y nos quieren condicionar. «Añadió que «estamos pagando el precio de perder el control de la ecuación energética, porque se renu n c i ó hasta a la acción de oro del Estado (en relación a YPF)».

También se refirió a que «la Argentina está creciendo y esto necesita más energía, y esperamos que las empresas (las petroleras) estén a la altura de las circunstancias». (Ver vinculada.)

Según trascendió en medios oficiales, esta actitud de Kirchner se debió a que las productoras dijeron el miércoles que no contaban con 5 millones de metros cúbicos diarios para entregar a las generadoras de electricidad. De acuerdo con los cálculos de la Secretaria de Energía, ese volumen de gas es necesario para mantener la generación térmica, debido a la falta de aportes hidroeléctricos y la salida de embalse por mantenimiento, y de no contarse con el gas, debía procederse a racionalizar la demanda de electricidad mediante cortes que hubieran com enzado desde mediados de la semana próxima.

Se afirma que el secretario de Energía, Daniel Cameron, imaginó tres posibilidades: que las petroleras están conservando el gas para cumplir con compromisos contraídos para la exportación o que están especulando a la espera de que suban los precios (los aumentos se anunciaron en febrero pero no se aplicaron) o que realmente no hay más gas en los yacimientos.

Para responder a cualquiera de esas posibilidades, Cameron resolvió recortar las exportaciones que están destinadas en más de 95% a Chile. La resolución explicita que antes de exportar deberá garantizarse el suministro a todos los que lo tienen asegurado según la Ley 24.076 de marco regulatorio del gas.
La diferencia es que incluye a las generadoras eléctricas que tienen contrato servicio interrumpible, es decir, no tenían asegurado el suministro hasta esta resolución.

• Pronóstico

La medida puede derivar -como ocurrió la semana pasada con industrias que tenían contratos de electricidad interrumpible y se pasaron a firme cuando les cortaron la luzen que las industrias acepten pagar más por el gas para tener un suministro firme. Si esto ocurriera, la limitación a la exportación a Chile podría ser mucho mayor.

Según los pronósticos de las propias petroleras, en este invierno iban a faltar 14 millones de metros cúbicos de gas para satisfacer la demanda interna, porque ésta creció 12% en 2003 y 25% en el primer trimestre de este año. Si se estima que las exportaciones a Chile rondan los 18 millones de metros cúbicos diarios, la venta quedaría finalmente muy acotada.

El gobierno fundamentó la resolución en que la Ley 24.076 establece que las exportaciones de gas serán autorizadas siempre que no se afecte el abastecimiento interno, y en que los acuerdos de alcance parcial para el suministro de gas natural condicionan el comercio exterior a la satisfacción de la demanda interna.

Si las exportaciones a Chile se recortan drásticamente, se estima que en Santiago habrá cortes de energía, porque la generación de ese país está basada en gran parte en el gas argentino. Pero además de estas implicancias económicas para el país trasandino, si las petroleras locales no cumplen los contratos firmados con los clientes chilenos, éstos los demandarán, lo cual puede terminar rebotando sobre el Estado nacional sumando más litigios en su contra. (Tres de las exportadoras ya tienen iniciados juicios en el CIADI y podrían endurecer su posición.)

• Negociación

Las petroleras venían afirmando que no había gas suficiente y que el gobierno debía administrar la escasez, repartiendo los costos entre los distintos demandantes, incluyendo la industria, las centrales térmicas, el GNC y la exportación. Pero pedían una negociación gobierno a gobierno con Chile para que la limitación de las exportaciones no se interpretara como incumplimiento de los contratos.

La discusión sobre la forma de garantizar el abastecimiento interno en el invierno entre las petroleras y la Secretaría de Energía se extendió sin éxito desde febrero, por lo cual tampoco hubo aumentos en el gas. Finalmente, el gobierno parece haber optado por una posición extrema, que le asegura que no habrá cortes de luz y que no se afectará el crecimiento de la industria, pero que puede crearle más juicios y afectar la relación con Chile.

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