Hacer converger las expectativas de inflación a la meta dispuesta para el año resulta esencial a fin de pensar una estrategia salarial, que incluya una redistribución del ingreso y no sólo como una forma de evitar un mayor deterioro de los salarios.
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De esta manera considera el Banco Central que en un escenario de mayor incremento en los precios y aumento en las expectativas de inflación para 2005, la discusión salarial cobra un mayor protagonismo con un incipiente debate sobre la indexación, aunque afirma que hasta el momento los conflictos fueron acotados. Al respecto el titular del Banco Central, Martín Redrado, consideró ayer que «aumentos generalizados de salarios nos llevaría a pisos en materia de expectativas de inflación que terminarían en aquellas carreras de precios y salarios en donde los más perjudicados son los asalariados».
A continuación las principales definiciones sobre el empleo y los salarios del Informe de Inflación del segundo trimestre.
• La aceleración en el aumento de precios podría diluir el impacto del incremento del empleo sobre la reducción de la pobreza que, alcanzando 40,2% de la población, todavía se mantiene como uno de los principales problemas que debe atender la política económica.
• Los salarios crecieron en los primeros meses del año por encima de la inflación minorista, generando en términos agregados una recuperación del poder adquisitivo. Pero esta dinámica estuvo impulsada básicamente por decisiones gubernamentales y los aumentos se concentraron en los ingresos que perciben los trabajadores del sector privado formal y del sector público.
• De hecho, los salarios del sector privado informal se mantuvieron estancados, aunque mostrarían en los próximos meses alguna recuperación debido al efecto inducido por los aumentos por decreto en los sectores formales.
• Se proyecta que el año finalice con una tasa de desempleo acercándose a niveles de un dígito.
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