Dubai, Emiratos Arabes Unidos - «Intentar evaluar el crecimiento de la Argentina para los años que vienen es imposible mientras no se vea cómo van a evolucionar las discusiones con los acreedores privados.» Así lo afirmó ayer en esta ciudad el economista jefe del Fondo Monetario, Kenneth Rogoff, al presentar el informe semestral del organismo sobre Perspectivas Económicas Mundiales. Pronostica un crecimiento de 5,5% para la Argentina en 2003, pero redujo su pronóstico para 2004 de 4,5% estimado en abril pasado a sólo 4%.
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A dos días de iniciarse formalmente la Asamblea Anual del organismo, y de firmarse el acuerdo entre el FMI y la Argentina, Rogoff embistió nuevamente contra el país y exhortó al gobierno a implementar un plan creíble que restaure las finanzas públicas y reestructure la deuda soberana.
Las siguientes fueron las principales afirmaciones del economistas del Fondo al presentar el informe:
• Contrariamente a la opinión general, el crecimiento que registró la Argentina durante el período más reciente no ha sido tan alentador, si se lo compara con otros países que superaron la crisis de deuda en los años 1980 o 1990.
• Si hay acuerdo con los bonistas, incluso aunque se consigan quitas importantes, habrá siempre reembolsos netos por parte de la Argentina en un futuro previsible, y ello será tomado de recursos que pueden ser utilizados para otras cosas.
• Establecer los índices de crecimiento de la economía argentina será entre difícil e imposible en el futuro hasta ver cómo marchan las negociaciones del gobierno de Buenos Aires con los acreedores privados.
• La recuperación de la economía continúa vulnerable a varios factores, entre ellos, las finanzas públicas insostenibles, falta de progresos a la hora de lidiar con bancos débiles, un alto nivel de deuda empresarial, una persistente incertidumbre legal y una extendida pobreza.
• La inflación se mantendrá en un nivel reducido durante el año próximo, mientras que las exportaciones registrarán un fuerte crecimiento.
• La Argentina debe flexibilizar su mercado laboral, reconstruir su sistema bancario y crear medidas para devolver la confianza de los inversores, tanto extranjeros como locales.
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