No hubo acuerdo por el precio del gas con Bolivia
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Por otra parte, Alvarado anunció un acuerdo para que Bolivia siga exportando los siguientes años un volumen de 7,7 millones de metros cúbicos diarios de gas al mercado argentino hasta que se concrete la construcción del Gasoducto del Noreste Argentino (GNA), en dos o tres años, según dijo.
Se prevé que con el gasoducto la demanda suba 20 ó 25 millones de metros cúbicos.
El contrato vigente para la comercialización del gas entre las dos naciones vecinas, firmado en 2004 y ampliado en 2005, expira en diciembre de este año.
Alvarado también remarcó la alianza que sellarán YPFB y la estatal argentina Enarsa para participar como socios en la construcción del GNA, un proyecto en el que también pretenden invertir empresas trasnacionales.
Por ese pacto con Enarsa, la petrolera estatal boliviana podrá, además de exportar gas, desarrollar negocios en territorio argentino, para mejorar sus ingresos, explicó el presidente de YPFB.
El gobierno ha evitado revelar el precio que está planteando a Argentina, aunque el presidente, Evo Morales, afirmó en días pasados que debería subir al menos en un dólar y otras autoridades han insinuado su intención de incluso doblarlo.
No obstante, las autoridades de La Paz han dejado en claro que tanto en el caso de Argentina como en el de Brasil los precios del gas boliviano serán acordados y no supondrán una imposición unilateral.
El ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada, criticó anoche en la Cámara de Senadores el "precio solidario" de 0,98 centavos de dólar por millón de BTU, que Bolivia cobró a Argentina en el 2004, mientras este país le vendía gasóleo a costes internacionales.
"Era un precio solidario con las petroleras como Repsol y no en beneficio, ni siquiera del pueblo argentino", apuntó, en alusión a la firma hispano-argentina que opera como vendedora del gas en Bolivia y como compradora en Argentina.
Los dos gobiernos tienen la intención de que los nuevos acuerdos de precio y comercialización sean sellados por las empresas públicas YPFB y Enarsa, lo que en Bolivia se hace imperativo luego de la reciente nacionalización de los hidrocarburos.
En carpeta están también una potencial sociedad de las dos firmas en proyectos de industrialización y de desarrollo del mercado interno de gas en Bolivia, además de planes de capacitación de recursos humanos.
La delegación argentina estaba compuesta por once funcionarios, entre ellos los subsecretarios de Combustible, Cristian Folgar; y de Coordinación y Control de Gestión, Roberto Baratta, y el presidente de Enarsa, Exequiel Espinoza.



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